¿QUIÉN FUE ETHERIA?
Etheria, Egeria, Aetheria… varios son los nombres que se han postulado como reales para esta dama del sigo IV. En mi blog me decanto por Etheria por su significado cercano a “celeste” y su musicalidad, pero vamos a ver varios libros y relatos que la nombrarán Egeria.
“Estaríamos, posiblemente, en presencia de la primera escritora española de nombre conocido cuya obra haya llegado a nuestras manos. Y su relato, el primer libro español de viajes”
Carlos Pascual, Viaje de Egeria
En 1884 apareció en Arezzo (Italia) un códice en el que una mujer describía en primera persona un viaje realizado a Tierra Santa en el siglo IV. Tras muchas investigaciones y varias candidatas, se llegó a la conclusión de que ese “itinerarium” había sido escrito por Etheria.

Al igual que su nombre, su procedencia fue motivo de debate. El descubrimiento de una carta del siglo VII sitúan su nacimiento en la Gallaecia hispana. En esta carta, drigida a unos monjes del Bierzo, el abad Valerio la elogiaba por su intrepidez y su piedad.
Las cartas escritas por Etheria durante su viaje van dirigidas a unas “dominae et sorores”, por lo que durante muchos años se habló de ella como la monja viajera. Podríamos traducir este encabezamiento como “queridas hermanas” pero también como “queridas amigas”. Esta ambigüedad en la traducción hace que no esté claro que se tratara de una religiosa en viaje de peregrinación. Lo que sí podemos asegurar es que se trataba de una gran dama. Solo alguien con dinero y formación, podría disponer tan libremente de su tiempo y viajar sin limitaciones en aquella época. Además, sus cartas dejan ver entre líneas que se trata de una mujer cultivada y de mediana edad.
EL VIAJE DE ETHERIA
En el códice falta mucho del principio y un poco del final, pero se ha podido fechar su viaje entre 381 y 384. Su viaje de vuelta comenzó en el año 384 pero sus cartas se interrumpen en Constantinopla. Desconocemos si completó su tornaviaje, se dirigió hacia Éfeso, como deseaba, o falleció en el camino.
Etheria decidió dejar su Hispania natal para aventurarse en un largo viaje. Peregrinó hacia Tierra Santa y los Santos Lugares para estudiar la liturgia que se llevaba a cabo allí. En esa época estaba de moda viajar a Oriente después de que Santa Helena, madre del emperador Constantino, quisiera recuperar los Santos Lugares. Además, la pax romana y la red de calzadas permitían viajar entre las distintas regiones del Imperio sin grandes problemas de seguridad. Esto hizo que varios viajeros y viajeras emprendieron peregrinaciones a los Santos Lugares. Lo que distingue a Etheria de otros peregrinos son sus cartas. Estas cartas son un maravilloso y extenso registro de todo lo que fue encontrando en su camino.
Su peregrinación probablemente partió de Galicia o el Bierzo. Posteriormente siguió la via Domitia para cruzar Francia e Italia. Desde Italia viajó por mar hasta Constantinopla (la actual Estambul). Finalmente, tras cruzar Turquía, llegó hasta Israel por mar para alcanzar su destino en Jerusalén.

Se trata de un viaje de más de 8000 kilómetros que Etheria realizó a pie, en burro y en barco en una época en la que viajar sola era excepcional. En sus cartas deja constancia de que recibió ayuda de algunos altos mandatarios para poder conseguir salvoconductos y moverse sin problemas legales. Aún sirviéndose de su posición y dinero, siguió sufriendo todas las penalidades de este duro viaje sin que ellas hicieran que abandonara su objetivo.
“Un periplo que atravesó todo el orbe conocido”
Valerio
Viajes desde Jerusalén
Una vez en Jerusalén, Etheria realizó varias excursiones. Los documentos del primer viaje a Egipto y Alejandría y del segundo a Samaria y Galilea se han perdido por lo que no podemos conocer exactamente su itinerario.
Los documentos que han llegado hasta nosotros detallan 3 viajes; un viaje al monte Sinaí, Herópolis y Tanis; un viaje al Río Jordán, Monte Nebo y Jericó y un viaje al sepulcro del Santo Job. Además, Etheria empieza a relatar su tornaviaje desde Jerusalén a Constantinopla dónde se pierde la pista de su destino.
En su excursión al monte Sinaí, Etheria describe su paso por el mar Rojo, Clysma (al norte de Suez), Magdala y Herópolis. Posteriormente atraviesa la región de Gessen y Tanis en Egipto. En el regreso hacia Jerusalén pasó por Pelusio y Palestina.

En su excursión a lo que hoy sería Jordania, Etheria nos cuenta que visitó el Río Jordán o el Monte Nebo. En sus cartas describe cómo se maravilló de las vistas sobre el mar Muerto y Tierra santa.

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SU OBRA

En sus cartas, dirigidas a sus hermanas y amigas, registró los lugares por los que pasaba. Son cartas llenas de descripciones, impresiones, experiencias con las personas y culturas que conocía. Etheria da muestras de su espíritu curioso preguntando por todo y realizando excursiones suplementarias a lugares que descubre por el camino. Aunque el motivo inicial de su viaje es recorrer los lugares santos y estudiar las liturgias, Etheria no puede esconder que disfruta del viaje en sí y del aprendizaje que le rinde.
“Ut sum satis curiosa” (“Como soy un tanto curiosa”)
Etheria
Etheria es una viajera nata y se documenta previamente de los lugares por los que va pasando. Nos dice que lleva algunos libros consigo. Exactamente igual que ahora hacemos con las guías de viaje y los blogs. Pero también nos cuenta como los lugareños le descubren nuevos destinos cuya existencia desconocía antes de llegar.
Además, el estilo desenfadado de sus cartas y su redacción en latín vulgar, ha permitido a muchos estudiosos analizar el lenguaje de aquella época.
SU LEGADO
Hay una calle a las afueras de Ponferrada y otra calle en León que lleva su nombre. Una pequeña empresa de cerveza artesana en El Bierzo se llama como ella. Eva García Saenz de Urturi le dio protagonismo en su libro negro de las horas. Pero ¿Cuántos de vosotros habíais oído hablar de ella? Después de leer sobre esta gran mujer, parece que su historia merece mucha más difusión.
Una Egeria es mucho más. Una Egeria es una eterna peregrina. Hace falta mucha fortaleza para llevar esa vida.
Eva Gª Saenz de Urturi
Su figura nos demuestra que, aunque para el sexo femenino era mucho más difícil conseguir la libertad y la posición para realizar estos viajes, no todos los exploradores de tiempos pasados fueron hombres. Probablemente, existieron más mujeres como Etheria que se lanzaron a la aventura. Además, podemos ver que las mujeres llevan escribiendo y cultivándose desde hace muchos siglos. Podemos sospechar que muchos de los textos anónimos que han llegado hasta nosotros podrían ser obra de mujeres.
Pascual comenta en su libro que Etheria “es una viajera de raza, una autentica adelantada en muchos siglos al espíritu viajero de los descubridores medievales y renacentistas, de los exploradores ilustrados o de los ensoñadores románticos. Tiene el fino paladar del viajero nato que sabe detenerse y apreciar el detalle en que otros no reparan. […] Es una persona increíblemente ávida de ver y de aprender, sinceramente abierta a todo y curiosa de todo”. Además, también nos explica como escribía a sus amigas diciéndole que “tiene que ver por ellas para después contárselo ya que ellas no pueden estar allí”. Podría parecer que Etheria siguió el manual para “ir, mirar y contar” de Santiago tejedor. Su deseo de conocer, aprender y después transmitirlo la convierten en la primera escritora de viajes de nuestra historia.
“Egeria ha de colocarse con todo derecho al frente de las escritoras españolas”.
Menéndez Pidal
¿QUIERES SABER MÁS SOBRE ETHERIA?

- Viaje de Egeria. El primer relato de una viajera hispana (Edición de Carlos Pascual)
- Diario de a bordo 06: Egeria, la primera viajera de la historia | NATIONAL GEOGRAPHIC ESPAÑA: https://youtu.be/ry7tBvC9M5g
- Egeria: la primera viajera escritora hispana. Conferencia por Carlos Pascual https://youtu.be/zOyWTtpOodE
- https://www.bne.es/es/blog/blog-bne/egeria-escritora-y-viajera
- https://etheriamagazine.com/2018/06/12/etheria-la-primera-viajera/
¡Me encanta! Muy, muy interesante. ¡Gracias, Patri!