Mi viaje a Belgrado. Esta vez toca un post un poco distinto a los que acostumbro. Un recorrido fotográfico.

Siguiendo la idea de Nico , mi profe de fotografía. Haciendo un homenaje al “viaje a Reno” de Inge Morath. Os presento mi “viaje a Belgrado”, un pequeño recorrido fotográfico de estas últimas dos semanas.
La fotografía es un extraño fenómeno. Confías en tu ojo y no puedes evitar desnudar tu alma
Inge Morath
El cumpleaños de Almu y el concierto de Coldplay fueron la espoleta para iniciar este viaje. Aprovechando el viaje a Hungría, ¿Por qué no visitar algunos de los países a su alrededor?
Primera parada: Praga
A Stendhal le deben pitar los oídos cada vez que un turista pone el pie en esta ciudad. Imposible abordar todos sus rincones en las 48h que pasé aquí.

Uno de mis placeres favoritos es detenerme a disfrutar de los músicos callejeros. Su melodía hace que los monumentos cobren vida.


Segunda parada: Budapest
De forma bastante merecida, el parlamento se lleva la mayor parte de los flashes en esta ciudad.

Y en otras ocasiones, la mejor forma de apreciar el arte es mirarlo desde otra perspectiva.

Los músicos callejeros siguen animando el viaje.

Pero hoy toca cambiar las calles por el Puskas Arena. Conciertazo de Coldplay y reencuentros con amigos. Poco más se le puede pedir a un viaje.

Último día en Budapest. Monumentos que recuerdan historias tristes de tiempos pasados. Historias que siguen repitiéndose con distintos actores. ¿No hemos aprendido nada?

Tercera parada: Subótica
He decidido utilizar el tren para moverme en mi viaje a Belgrado y resulta un gran acierto. Estaciones ferroviarias con historia, trenes con personalidad y viajes tranquilos. Incluso la parada en Röszke para llevar a cabo los trámites fronterizos es rápida y eficiente.

Subótica resulta una grata sorpresa. La torre del ayuntamiento permite disfrutar de la ciudad a vista de pájaro.

La sinagoga te deja sin palabras.

Pero, como la mayoría de las veces, el mercado te ofrece las mejores estampas de la vida diaria.

Antes de continuar el viaje, una escapada al lago Palic es buena idea para disfrutar de la calma y la naturaleza.

Cuarta parada: Novi Sad
Aquí lo tradicional empieza a mezclarse con lo moderno.



El mercado sigue ofreciéndonos las mejores escenas de la vida cotidiana

Y los músicos callejeros continuan alegrando el ambiente

Adolescentes riendo a carcajadas,

Niños siendo niños

Y el amor triunfando en cada rincón.


Última etapa de mi viaje a Belgrado
Últimos 100 km de este viaje a Belgrado. Esta vez toca recorrerlos en bus.

Belgrado es la capital europea que ha sido destruida y reconstruida en más ocasiones. Malditas sean las guerras y los canallas que las hacen.

Las múltiples guerras vividas, la última finalizó hace 25 años, se notan en sus calles y en sus gentes.


El alfabeto cirílico nos evoca a tiempos pasados.

La educación nos hará libres y cualquiera es buen lugar para una biblioteca.

Una vez más: escenas de mercado.



Partidas de ajedrez callejeras

Música en las calles


Y niños siendo niños

Bienvenidos a Serbia. Bienvenidos a Belgrado.

Un nuevo capítulo

Me gusta este formato. Creo que van a caer más posts fotográficos sobre algunos viajes del pasado. Hay fotos guardadas en el cajón que merecen ver la luz. Gracias Nico.
Según continuaba fotografiando me sentía más feliz. Supe que podía expresar las cosas que quería decir dándoles forma mediante mis ojos
Inge Morath
En cuanto a los post sobre qué hacer en cada una de las ciudades, por el momento solo escribí los de Serbia (lo podéis leer aquí): Subótica, Novi Sad y Belgrado. El resto irán apareciendo poco a poco…
¡Nos leemos en breve!
Me h gustado el nuevo formato, se lee rápido pero te puedes perder en las fotos imaginando el resto. Muy chulo!
¡Muy bueno! Dan ganas de viajar por los Balcanes. Muchas gracias por compartir. Buen camino. Salud.