De Salta a Cachi. Esta fue una de mis escapadas desde la ciudad de Salta. Aquí os cuento algunas recomendaciones y, de paso, os muestro algunas fotos que pude hacer el el camino.

Antes de iniciar tu viaje recuerda que vas a transitar parte de la Puna salteña. Aunque la altitud máxima no es exagerada (3457m en piedra del Molino, en lo alto de la cuesta del Obispo), te recomiendo leer mi post “Trekking y montañismo” para prevenir el mal de altura o “apunamiento”.
Índice
- ¿Cómo llegar?
- Quebrada del Escoipe
- Cuesta del Obispo
- Cerro y recta del Tin Tin
- Parque Nacional de los Cardones
- Payogasta
- Cachi
- Valles calchaquíes
- El cóndor andino
¿Cómo llegar?
Puedes llegar a Cachi en autobús. En la terminal de ómnibus de Salta, deberás buscar la empresa Ale Hermanos, ya que es la que realiza esta ruta.

Pero mi recomendación es ir en coche alquilado o contratar una excursión ya que las mejores cosas de este viaje se encuentran por el camino… Quizá, si no tienes coche, la mejor opción sea contratar una excursión para llegar a Cachi y ver todas las joyas que hay por el camino, dormir allí y regresar en colectivo (bus).
Yo hice la excursión por 30€ con Turismo La Quebrada y fue todo bien. Muy recomendable.
Quebrada del Escoipe
Al salir de Salta, pasaremos por los pueblos de El Carril y Chicoana. Si viajas en coche alquilado, Chicoana merece una parada para visitar su centro y en el Carril podrás probar unas deliciosas empanadas en el restaurante Papabuelo.
Poco después empezarás a ver como cambia el paisaje al entrar en la Quebrada del Escoipe, que llega desde Chicoana hasta el inicio de la cuesta del Obispo.

En esta zona se puede realizar un trekking por las serranías del Candado. Si no tienes tiempo para realizar caminatas, las vistas desde La ruta son espectaculares.
Frente al Cerro Torreón se encuentra la venta de comidas regionales “lo de Naticho”, un buen lugar para hacer un alto en el camino y tomar un té de coca y una empanadilla de cayote. El té de coca te ayudará en la prevención del mal de altura o “apunamiento” y la empanadilla de cayote, dulce, está deliciosa.

Cuesta del Obispo
Llamada así porque en una oacsión el obispo tuvo que pernoctar aquí, si las nubes te lo permiten, disfrutarás de unas vistas espectaculares durante sus 20 kilómetros y 1200m de desnivel.
Mirador de la Cuesta
El mejor lugar para disfrutar de las vistas y, reconocer el serpenteante camino de ripio por el que hemos subido es el mirador de la cuesta. Si tienes suerte, también aquí, podrás disfrutar del vuelo del cóndor andino.

Aquí además encontraremos un pequeño mercado de artesanos. Entre los puestos de madera, joyas o comida, encontramos a Matías, que prepara de forma totalmente artesanal su agua de florida y su crema de ovnis.
El agua de florida es una solución creada con múltiples plantas cuyo olor ayuda contra el mal de altura y, además, sirve de perfume. Su ungüento ovni, también con plantas medicinales, ayuda en los dolores articulares y musculares leves, de forma local.

Piedra del Molino
Un poco más arriba, en la parte más alta de la cuesta, nos encontramos con el paraje llamado Piedra del Molino. Al llegar nos encontramos con dicha piedra, la carreta que la transportaba a Salta se rompió y nadie vino a buscarla más. Aquí también encontramos la capilla de San Rafael y muy buenas vistas. Además podrás hacerte la foto con la señalización del punto más alto de este viaje (3457m).

Al empezar a descender, iremos encontrando algunos guanacos y chulengos. El chulengo es la cría del guanaco y también se llama así a las parrillas pequeñas porque tienen el tamaño justo para cocinar uno de estos animales.

Cerro y recta del Tin Tin
Tras abandonar la zona de la Cuesta del Obispo, ingresamos en el Parque Nacional de los Cardones.
Aquí nos encontramos con la Recta del Tin Tin. Esta recta de 19km de longitud, forma parte del camino incaico Qhapaq Ñan del que ya os hablé en mi post sobre Mendoza.

La recta lleva este nombre por el colorido cerro que podemos ver a su costado. Un lugar muy bello.

Parque Nacional de los Cardones
Podemos divisar numerosos cardones desde la ruta y en cualquier lugar que paremos dentro del parque. Pero un lugar muy recomendable para detenerse es el Sendero de los secretos del Cardonal.
Situado frente al cerro Tin Tin, este pequeño sendero en U, de unos 100m de longitud, nos permite realizar un pequeño paseos cerca de los cardones sin dañar su hábitat. Además cuenta con algunos carteles informativos sobre esta famosa planta.

Así me entero de que las semillas de cardón que caen al suelo precisan de la protección de la jarilla para germinar y que no se la lleve el viento o mueran por el intenso sol. Se estima que ¡de cada 80000 semillas, sobrevive 1!
Además en los primeros 10 años crecen unos 5cm y pueden almacenar poca agua por lo que es el momento más crítico de su crecimiento. Después pueden llegar hasta los 10m de altura y vivir mas de 500 años.

En este sendero también podemos leer la leyenda del origen de los cardones.
La bella Pesacana y Kehuaillu compartían un amor que no era bien visto por el padre de ella, un curaca o cacique inca. Ante la oposición de su padre, los amantes decidieron huir. A punto de ser alcanzados, pidieron protección a la Pachamama, que los escondió en un repliegue de su regazo. Como el curaca permanecía vigilante para matar a los amantes, Pachamama hice surgir a Kehuaillu envuelto en un poncho verde, dentro del cual cobijaba a su dulce amada. En primavera y para no ser descubierta por su padre, Pasacana se asoma convertida en bella flor a contemplar la belleza de los cerros.
Leyenda del origen de los cardones
Payogasta
A la entrada de este pequeño pueblo, nos encontramos con el parador de “los sabores de Payogasta”. Aquí podremos probar y comprar alguna de las delicias que nos ofrece la región. Quesos de distintos tipos, salame de llama, vinos…

Desde Payogasta, una vez más si las nubes te lo permiten, podrás descubrir también el imponente Nevado de Cachi. Un pico de más de 6000m de altitud. El más alto de la zona.

En este lugar también tuve la suerte de cruzarme con un par de gauchos que estaban alistando sus monturas para salir al campo.


Cachi
Situado a 2280m de altitud, al llegar a Cachi nos reciben sus típicas construcciones arropadas por las montañas de su alrededor.

¿Dónde comer en Cachi?
Al llegar a Cachi, nos dirigimos directamente a comer. Elegimos el restaurante Nevado de Cachi por recomendación de nuestra guía. Elegimos morrón relleno de carne (10000 pesos) estaba delicioso. Justo en frente se encuentra el Viracocha, restaurante original tras el que vino su hermano en Salta capital. Seguro también hubiera sido una buena opción (incluyendo su cerveza artesanal).
Ambos lugares cuentan también con habitaciones si decides quedarte a dormir.

De postre, muy recomendable probar los helados de “la Tía”. Yo elegí una bola de cayote y otra de miel de caña y estaba riquísimo.
¿Qué ver en Cachi?
Lo mejor de Cachi es pasear por sus calles y hablar con su gente. Aún así, hay algunas cosas que no puedes perderte.
IGLESIA
De estilo colonial, se encuentra a un costado de la plaza principal.

Al entrar en la iglesia, fíjate en la madera de sus vigas y del altar. ¿Y esos agujeros? Esos agujeros están ahí porque es madera de cardón. Donde ahora ves agujeros antes había espinas. En la zona del Parque Nacional está prohibido cortar cardones, pero en las zonas de alrededor aún se usa la madera de los cardones que caen parea construcción.

MOLINO DE ESPECIAS
Caminando por el pueblo, llegué hasta este molino, situado junto a la entrada. Allí Lourdes estaba colocando parte de la cosecha a secar. “Son morrones” me explicó. Aquí molemos la cosecha para hacer especias. Lo más famoso del lugar son los pimientos, con los que hacemos pimentón. Pero ahora no es época así que aprovechamos para producir morrones y tomates. Además utilizamos el acopio de pimientos del año pasado para seguir haciendo pimentón.

Si visitas la zona en la época de recolección de pimiento (entre marzo y mayo) te encontrarás con un paisaje espectacular. Todos los campos teñidos de rojo y los pimientos secando en las calles y encima de las casas.

Una vez dentro de la tienda, Mauro me muestra su producción de especias. Huele que alimenta. ¡Me llevo un poco de pimentón para cocinar en Yacuy!
LOCAL DE OVNIS Y OVNIPUERTO
¿Y esto? Si os soy sincera yo tampoco tenía ni idea. Ximena, nuestra guía, nos habló de ello durante el viaje. Y es que Cachi es uno de los lugares en los que hay registrados más avistamientos de ovnis en el mundo.

Así en Cachi podemos encontrar el único ovnipuerto del mundo. Es una estructura de piedras en forma de estrellas y círculos creada por un suizo llamado Terry Werner Jaisli, quien afirmó haber recibido instrucciones telepáticas de seres extraterrestres para construirla. El ovnipuerto se encuentra a unos 10 minutos en auto desde Cachi (unos 45 minutos a pie).
Valles calchaquíes
Cachi se encuentra dentro de los llamados valles calchaquíes. Los valles Calchaquíes forman un sistema de valles y montañas del noroeste de Argentina que por 520 km se extienden por el norte desde La Poma (Salta) hasta Punta de Balasto (Catamarca) al sur, y por el oeste desde las sierras de Quilmes o del Cajón y hasta la cadena montañosa de San Francisco y sierras del Aconquija en el este.
De la espectacular belleza de Catamarca ya os hablé el año pasado. Del resto os iré hablando según los visite…
Los valles fueron habitadas por una de las tres naciones cacanas, los calchaquíes, una comunidad indígena que estuvo en guerra aproximadamente 100 años con los invasores españoles, conocida como las guerras Calchaquíes.

Los valles se encuentran sembrados de pueblos antiguos y sitios precolombinos y coloniales, en gran medida intactos. Además de Cachi, podemos nombrar Amaicha del Valle, Santa María, Cafayate, San Carlos, Angastaco, Molinos o Seclantás. Seclantás. ¿Os suena? En este post de Viviendo el norte os hablaba de Sara Gallardo y el club de madres de Seclantás. Vidas cruzadas una vez más.
En esta ocasión no pude visitar nada más que Cachi, pero quedan pendientes próximas visitas. Con todo el material fotográfico sobre los valles que tiene Nico en su página, dan aún más ganas de perderse en estos alejados lugares.
El Cóndor andino
El cóndor ha sido muy importante en las culturas andinas. “En mitos, leyendas y danzas populares de los quechuas andinos existen múltiples ejemplos del significado ancestral adjudicado al cóndor. En una danza de Ayacucho -Cóndor Tusuy- la figura del ave personifica al inca, augurando que este salvará al mundo. Las danzas que imitan el modo de caminar, el planeo y las alas del cóndor rememoran con clara intensidad vivencias clánicas y totémicas propias de los quechuas” nos cuenta Ileana Almeida en este artículo sobre “El cóndor andino y sus simbologías”
Así, no encuentro mejor forma de cerrar el post de hoy que con el impresionante cóndor o Kuntur (en quechua) que se prestó para la foto mientras disfrutaba de las impresionantes vistas de la Cuesta del Obispo.
