Visitar el salar de Uyuni desde San Pedro de Atacama es una de las aventuras que recomiendo a todo el mundo. Llegamos aquí por casualidad. En mi primera visita a Atacama nos encontramos con la zona inundada y todos los parques cerrados. Había que cambiar los planes. Decidimos visitar Uyuni y fue un gran acierto.

Antes de ir
Mal de altura
Una vez más, el altiplano andino se eleva a más de 4000 metros sobre el nivel del mar en esta zona. DEBES tener en cuenta las recomendaciones para evitar el mal de altura.
Reserva excursión
Como te comentaba en el post sobre el Desierto de Atacama, San Pedro es una villa eminentemente turística. Vas a encontrarte una agencia de viajes a cada paso. Camina por la calle Caracoles, busca y decide que oferta cuadra mejor con tus intereses. Puedes hacer un tour de ida y vuelta o seguir tu camino por Bolivia desde Uyuni.
Aquí te dejo algunas de las agencias con las que realicé excursiones y me parecieron muy profesionales.
- Denomades. Está agencia online te permite organizar todos los tours de una sola vez según los días con los que cuentes. Es un intermediario que trabaja con agencias locales. Podrás pagar y gestionar todos los cambios o cancelaciones online. Muy cómodo.
- Inti Para Travel. Su especialidad es la excursión a Piedras Rojas. Espectacular la visita con Marlon y Juan Carlos. También ofrecen recorridos a otros lugares y tour astronómico.
- Atacama Stargazing. Muy profesionales y con buenos telescopios. Quizá me hubiera gustado un poco más de cosmovisión andina, pero bien.
- Layana. Con ellos hice el valle de la Luna. Buena organización
¿Cuándo ir?
Ten en cuenta que solo podrás encontrar los famosos reflejos de Uyuni en la época de lluvias (de diciembre a febrero). Es en esta época cuando el agua se deposita como una fina capa sobre la sal y genera el efecto espejo. El resto del año encontrarás el desierto de sal más grande del mundo, pero no sus reflejos infinitos.

Nuestro itinerario
- Día 1: Salida desde San Pedro de Atacama. Paso de frontera Hito Cajón. Reserva de fauna Andina Eduardo Avaroa. Noche en refugio
- Día 2: Desierto Siloli. Noche en hotel de Sal
- Día 3: Julaca. Cementerio de trenes. Salar de Uyuni. Mercado San Cristóbal. Noche en Villa Mar
- Día 4: Regreso a San Pedro de Atacama
Tour 4×4 De San Pedro de Atacama al salar de Uyuni
Compartimos el viaje con Mariana y Samantha, dos portuguesas viviendo en Londres y Chanté, una parisina afincada en Nueva York. Las chicas de sal.

Atravesamos desiertos y vadeamos ríos con el mejor conductor del mundo. Rodamos por parte de la ruta que siguen los pilotos del París- Dakar. Vamos primeros en esta bajada porque tengo que frenar con el motor. Sin palabras. Impresionante.
Hito cajón
Otra de esas fronteras en medio de la nada. Entramos a hacer los trámites migratorios y ¡Sorpresa! Mago de Oz sonando en los altavoces. Empieza bien la aventura.

Desde aquí tenemos unas vistas privilegiadas del Licancabur. ¡Jututu!
Reserva de fauna Andina Eduardo Avaroa
Iniciamos nuestra ruta pasando por las lagunas Blanca y verde. Espectaculares. Como ya os conté en los posts sobre Catamarca y Atacama, los paisajes de la puna no se olvidan.

Desde allí continuamos nuestro camino para cruzar el desierto Dalí donde encontramos estas curiosas formaciones rocosas fruto de la erosión del aire.

Aquí también nos viene a visitar este curioso zorro del desierto que se acerca para salir bien en las fotos.

Poco después hacemos un alto en el camino para disfrutar de un relajante baño en las aguas termales de Polques, a más de 4000 metros de altitud.

Un poco más adelante nos encontramos con el impresionante campo de Geyseres Sol de Mañana.

Para finalizar el día hacemos una pequeña visita a la laguna colorada y dormimos en un refugio cercano. Sin cobertura ni electricidad. El lugar perfecto para desconectar.

Desierto Siloli
A primera hora de la mañana visitamos de nuevo la laguna colorada para disfrutar de los flamencos.

Es un placer sentarse en la orilla y observar a estas elegantes aves. Si pasas el tiempo suficiente lograrás captar estampas increíbles.

Desde aquí continuamos nuestro camino visitando el bosque de piedras y las lagunas Honda, Hedionda y Cañapa para llegar a dormir al hotel de Sal de Tambo Loma.

Salar de Uyuni
Amanecer en Julaca
Me declaro fan absoluta de los amaneceres y éste que nos recibió en Julaca es uno de los mejores que recuerdo. Los colores. El reflejo del agua y la sal. La sensación de absoluta libertad. Prácticamente irreal.

Allí también recorremos las calles de esta pequeña localidad de apenas 60 habitantes que nos deja estampas de película.


Cementerio de trenes
Más adelante llegamos al enorme cementerio de trenes de la región de Potosí. Esta fue la primera línea férrea de Bolivia y se utilizaba para transportar materias primas desde las minas del interior hasta las ciudades portuarias del Océano Pacífico, ubicadas en Chile. Alrededor de la década de 1940, la industria local colapsó y la mayoría de las minas de metales preciosos fueron abandonadas. Como resultado, las rutas de suministro establecidas y la mayoría de las locomotoras y vagones ya no fueron necesarios, se apagaron y se dejaron en abandono.

Actualmente los más de 100 locomotoras y vagones en el cementerio ferroviario, los más antiguos de los cuales datan de finales del siglo XIX, se han convertido en un atractivo turístico. Por su puesto, nosotras también queríamos una foto en este icónico lugar. ¿Qué os parece como portada de disco?

La plaza de las banderas
Ahora sí. Llegamos a la puerta de entrada del salar de Uyuni. El salar más grande del planeta.

La Plaza de las Banderas Uyuni es un lugar famoso en Colchani, Bolivia. El sitio, marcado por sus filas de imponentes mástiles que portan múltiples banderas, fue declarado monumento nacional en 2012. La plaza también está rodeada de tiendas de artesanía local que venden artesanías y bocadillos
Dakar-Bolivia

Aquí también encontramos el hito que marca el final del Dakar en su edición boliviana. Nuestro jeep ha aguantado hasta el final y nos permite adentrarnos en el inundado salar de Uyuni. Espectacular ver como las ruedas van desplazando el agua a nuestro paso.

El salar de Uyuni y sus reflejos
Después de visitar Salinas Grandes en Jujuy pensé que todos los salares serían iguales. Pero no. Hay mucha diferencia entre un salar seco y uno cubierto de agua.
El efecto espejo que encontramos a nuestra llegada a Uyuni es una sensación mágica. El cielo se confunde con el suelo. Desaparece la línea del horizonte. Caminamos hacia el infinito.

El lugar es increíblemente fotogénico. No podemos parar de jugar con sus reflejos.

Inmensidad. Tranquilidad. Paz. Sólo pararse y disfrutar del momento.
Mercado San Cristobal
Tras abandonar el salar, nos dirigimos al mercado San Cristobal. Como siempre, el lugar perfecto para observar los usos y costumbres de la población local.


Hasta aquí el post de Uyuni. ¡Nos leemos en breve!
