Recorrer Brasil en 3 semanas fue el último paso en mi viaje en 45mm. Después de fotografiar el norte de Argentina y una pequeña parte de Bolivia, me dirigí al país carioca.

Durante las primeras dos semanas viajo con un amigo y desaparece el ritmo pausado. Él solo tiene 15 días de vacaciones así que hacemos cábalas para poder ver el máximo de lugares posibles. Volamos de un costado a otro del país. Nos dejamos muchos rincones en el tintero. Una razón para volver.
Índice
- Nuestro recorrido por Brasil en 3 semanas
- Antes de ir
- ¿Cómo moverse en Brasil?
- São Paulo
- Río de Janeiro
- Salvador de Bahía
- Lençois Maranhenses
- Navegar por el Amazonas
- Historias del Amazonas
- Sincretismo religioso: la fusión de dos mundos
- La del pirata cojo. Seguros de viaje
- Brasil en 45mm
Nuestro recorrido por Brasil en 3 semanas
- Día 1: Llegada a São Paulo. Bus a Río de Janeiro
- Día 2-4: Río de Janeiro
- Día 5: Vuelo a Salvador de Bahía
- Días 5-8: Salvador de Bahía
- Día 8: vuelo a San Luis. Bus a Barreirinhas
- Día 9: Lençois Maranhenses
- Día 10: Vuelo a Manaos
- Días 11-13: Lodge Amazonas
- Días 14-20: Navegación por el Amazonas
- Día 21: vuelo de vuelta
Antes de ir
Visado y vuelo de salida
No es necesario contar con visado para entrar en Brasil. Solo necesitarás tu pasaporte para poder pasar 3 meses como turista en este país.

En muchos países te exigen contar con una reserva para salir del país en el plazo que cubre tu visado de turista. Por ejemplo, para poder embarcar en la ciudad boliviana de Santa Cruz hacia São Paulo me exigieron un vuelo de salida de Brasil. No tenía decidido cual sería el lugar por el que saldría de Brasil así que reservé un vuelo a Montevideo, el más barato que encontré.
Moneda
En la mayoría de lugares podrás pagar con tarjeta de crédito. Más frecuente aún es el pago con QR mediante PIX pero, al igual que ocurre en Argentina con Mercado de Pago, de momento no es posible hacerse una cuenta siendo extranjero. Quizá en unos años…
En cuanto al efectivo, la moneda de Brasil es el real brasileño. Actualmente un euro se corresponde con 6,3 reales y, como siempre, lo más eficiente es cambiar directamente en una casa de cambio fuera del aeropuerto.
Idioma
El idioma aquí es el brasileño, un idioma derivado del portugués pero que cada vez se parece más al español. Es difícil es encontrar gente que hable inglés pero no tendrás problema en comunicarte en portuñol, ese dialecto mezcla de español y portugués que usamos los hispanoparlantes en estos lares.
Seguro de viajes
Como os cuento en mi post “El Pirata cojo”, la sanidad en Brasil es gratuita. Aún así mi recomendación es viajar con un buen seguro de viajes. Nunca sabes lo que puede pasar.
E-sim
Existen numerosas empresas que ofrecen tarjetas sim de modo online, os local cuento en este post. Cuando paso mucho tiempo en un país prefiero comprar una e-sim de un operador local con llamadas y datos. Me dirigí a una tienda local de Claro en São Paulo y simplemente con la fotocopia del pasaporte me vendieron una sim de prepago por 30 reales.
Alojamiento y excursiones
En los últimos viajes reservo prácticamente todo día a día, dejando un poco a la improvisación. Tanto si eres de los de tenerlo todo controlado como si prefieres ir un poco a la aventura en este post hago un pequeño resumen de las mejores Apps para viajeros. Con ellas podrás comparar precios y reservar alojamientos, transporte o excursiones.
Clima
El gran tamaño del país y la presencia de muy distintos paisajes hacen que sea difícil generalizar sobre el clima brasileño. Deberás fijarte en qué zonas vas a visitar para hacer tu mochila.
En este artículo hacen un resumen sobre las mejores épocas para visitar cada lugar del país. También puedes utilizar las aplicaciones sobre meteorología para ver el pronóstico
Seguridad
Una de las cosas que más me preocupaba de Brasil era la seguridad. De hecho no me atrevía a ir sola. Después de pasar 3 semanas en este país diría que la seguridad es similar a otros países en los que he viajado.
Siempre hay que tener en cuenta dónde están las zonas más conflictivas y evitarlas, sobre todo por la noche. Así, no es recomendable pasear por puertos o estaciones de bus y tren cuando cae el sol.

En las grandes ciudades, como São Paulo se puede observar un gran número de personas viviendo en la calle, incluso en las zonas más cercanas. Muchos de ellos tienen problemas con el alcohol o las drogas y puede resultar incómodo caminar por estos lugares.
Por otro lado, decidimos no visitar las favelas de Río de Janeiro. Para mí no son un lugar turístico y creo que solo se debería acceder a ellas con el fin de colaborar en alguno de sus proyectos.
¿Cómo moverse en Brasil?
En mi post de Apps para viajeros encontrarás buscadores para los distintos medios de transporte.
Avión
El país es enorme y podrás encontrar vuelos entre todas las ciudades a precios más o menos rentables. Nosotros hicimos la mayoría de vuelos internos con las compañías low cost Azul y GOL.
Taxi
En las grandes ciudades podrás usar Uber o Cabify sin problemas.
Autobús
Existen numerosas líneas de autobús que conectan el país. Eso sí, recuerda que las distancias son enormes. Nosotros nos trasladamos en bus desde São Paulo a Río de Janeiro. Parecen cercanas en el mapa pero el trayecto lleva unas 6h.
Es posible comprar algunos billetes de autobús de forma online a través de FlixBus o Bus Bud, pero hay muchas empresas que no se incluyen en estas páginas online. Es preferible llegar hasta la estación de autobuses y elegir el horario que más te convenga.
Ferry
En la zona del Amazonas, el transporte cambia. Tendrás que moverte en barco como te cuento en mi post: navegar por el Amazonas.

Excursiones y traslados privados
En algunas ocasiones es preferible contratar un traslado privado que se adapte a tus horarios. Nosotros utilizamos este medio por ejemplo para llegar desde San Luis hasta Barreirinhas.
São Paulo
No teníamos pensado visitar esta ciudad pero aquí llegaban los vuelos más baratos desde España. Pasamos una tarde en el centro de São Paulo. El tiempo que teníamos entre la llegada de nuestro vuelo y la salida de nuestro autobús hacia Río de Janeiro.
Nos desplazamos desde el aeropuerto hasta la estación de autobuses en un autobús lanzadera. Una vez en el terminal rodoviario, vamos hacia la consigna para guardar las mochilas y tras ello nos dirigimos al metro. En metro podemos movernos fácilmente entre la estación de autobús y la plaza de la catedral.
Catedral de São Paulo
Al llegar a la plaza de la catedral nos llama la atención la fuerte presencia policial y los numerosos sin techo. La catedral, una más.

En la misma plaza está ubicada una pequeña furgoneta que hace las veces de oficina de turismo. Nos dejan un mapa con las atracciones de la ciudad. Nada nos parece especialmente interesante y decidimos recorrer las calles del centro, adyacentes a la catedral.
Calles de São Paulo
Recorremos calles peatonales en las que el número de personas sin hogar no deja de crecer. No hay una calle en la que no haya nadie durmiendo. Es desalentador.
La otra cara de la moneda es que hoy es sábado. Encontramos restos de una competición deportiva y varios espacios con música en directo situados en la propia calle.

Entramos en el centro cultural Banco do Brasil, gratuito, y pasamos por el Mosteiro do San Benito o el pateo do collegio.
Es muy recomendable también caminar por el Vale do Anhangabaú y el viaduto do Chá, un paseo peatonal construido a imagen y semejanza de los grandes malecones pero situado en el centro de la gran ciudad. Desde él no se ve el mar sino las autopistas y algunos de los edificios urbanos más representativos.

y una cerveza
Las ciudades también se conocen a través de sus bares y restaurantes. Recomendables el Boteco Central o el bar 34.
Predio Santa Victoria
Brechó (Do Vintage ao retro). Así nos recibe la pizarra a la entrada de este centro comunitario que me recuerda a Tacheles. Cada habitación del edificio se ha convertido en una tienda. Cada diseño es más loco que el anterior. Sus sofás invitan a una cerveza. Los montones de ropa, zapatillas o discos invitan a bucear en ellos.
