El mar de Aral

Después de varias horas atravesando el desierto, llegamos a la orilla del mar de Aral. Antiguamente, este mar era uno de los cuatro lagos más grandes del mundo. En la actualidad, se ha reducido a menos del 10 % de su tamaño original, hecho que se ha calificado como uno de los mayores desastres medioambientales ocurridos en la historia reciente.

El Mar de Aral
El Mar de Aral

Quizá ya has visto esta imagen en la portada de mi post sobre Uzbekistán a través del espejo. La imagen de la superviviencia. La resiliencia de los pocos pescadores que quedan en esta zona. Una triste prueba de lo que la mano del hombre puede destruir.

La desaparición del mar de Aral

Pescadores del mar de Aral

Algunos pocos locos aún viven en las orillas uzbekas del mar de Aral. Algunos pocos locos aún se dedican a la pesca en las aguas de este enorme lago salado. De las 30 especies que vivían en el lago, hoy apenas quedan 4.

Pescador uzbeko en el mar de Aral
Pescador uzbeko
Pescadores del Mar de Aral
Pescadores del Mar de Aral

Antiguas ciudades pesqueras, como Monyak, se encuentran ahora en pleno desierto, a kilómetros de la costa. Su museo recuerda en sus paredes fotos de tiempos pasados. Fotos donde la pesca se contaba por toneladas. Tiempos en los que cientos de familias vivían del mar. En las aguas del Mar de Aral se capturaban anualmente cerca de 40.000 toneladas de pescado y los humedales situados en sus deltas eran el hogar de gran cantidad de especies animales y vegetales.

Museo de Monyak


la cuenca del mar tenía una variedad excepcional de subespecies endémicas de peces incluyendo tres especies endémicas de esturión. El incremento en la salinidad y el secado del lago, extirpó a la trucha, la acerina, al barbo de Turquestán, y a todas las especies de esturión, y las represas ahora bloquean sus rutas de retorno y migración. Se cree a la trucha del Aral, y el esturión del Sir Daria posiblemente extintos.

El cementerio de barcos de Monyaq

En los exteriores del museo también encontramos el cementerio de barcos. Enormes barcos pesqueros reducidos a chatarra. Barcos de gran calado en medio del desierto. Imágenes distópicas que reflejan el tamaño de este desastre natural.

Cementerio de barcos de Monyak
Cementerio de barcos de Monyak
Barcos abandonados
Barcos abandonados
Cementerio de barcos de Monyak
Cementerio de barcos de Monyak

Durante años, los pescadores fueron mudándose de lugar. Siguiendo el retroceso de las orillas del lago. Caminando por el desierto. Viendo desaparecer su forma de vida y su sustento. Muchos fallecieron por el camino. Encontramos algunas de sus tumbas en nuestro recorrido.

Tumbas de pescadores nómadas
Tumbas de pescadores nómadas

A finales de los años 80, el lago original quedó dividido en dos. El del Norte, en tierras kazajas, fue reduciendo progresivamente su superficie, pero pudo salvarse finalmente gracias a la construcción en 2005 de la presa de Kokaral. El del Sur se secó casi por completo y hoy es un desierto.

Además, como resultado de pruebas armamentísticas, proyectos industriales y vertidos de residuos de fertilizantes durante todo el siglo XX, el mar tiene un alto índice de contaminación.

Causas de la desaparición

La superficie del mar de Aral se ha reducido actualmente en un 60 %, y su volumen en casi un 80 %. En 1960, el mar de Aral era el cuarto mayor lago del mundo, con un área aproximada de 68 042 km², y un volumen de 1100 km³. En 1998, ya había descendido hasta 28 687 km², el octavo lago del mundo. El ecosistema original del mar de Aral se considera actualmente colapsado (CO) según los criterios de la Lista Roja de Ecosistemas de la UICN.

Imágenes del mar de Aral extraídas de Fundación Aquae
Imágenes del mar de Aral extraídas de Fundación Aquae

Tras los trasvases de agua realizados por la Unión Soviética en los años 1960, de los ríos Amu Daria y Sir Daria que en él confluyen, el lago se redujo de manera drástica. Se pretendía desviar agua para regar cultivos, principalmente de algodón, en el territorio desértico de Uzbekistán y Kazajistán. Así fueron construidas decenas de presas y embalses y una red de canales de más de 30.000 kilómetros de recorrido.

De esta manera, el Asia Central soviética comenzó a producir arroz, melones, cereales y, muy en especial, algodón. La Unión Soviética pretendía convertirse en uno de los principales productores mundiales de algodón, y lo consiguió.

Desaparición del Mar de Aral
Desaparición del Mar de Aral en las paredes del museo de Monyak
Pintura de campos de algodón en el museo de Nukus
Pintura de campos de algodón en el museo de Nukus

La salinidad del agua aumentó drásticamente, eliminando la vida acuática. El ecosistema se ha devastado, y el antiguo lecho del lago se ha convertido en el desierto de Aralkum. El cambio climático local ha provocado veranos muy calurosos e inviernos muy fríos. La población local sufre enfermedades respiratorias y otros problemas de salud debido a las tormentas de polvo y sal tóxica que se levantan del lecho del lago.

Nómadas y yurtas

Pueblos nómadas en el Mar de Aral
Pueblos nómadas en Uzbekistán

Pueblos nómadas

Aunque los pueblos nómadas de Asia Central están a punto de desaparecer, aún quedan algunas familias tradicionales viviendo como lo hacían en épocas pasadas. Pueblos nómadas que viajan con su casa a cuestas, buscando mejores pastos para el ganado. Os recomiendo un recorrido por las impresionantes fotos de Newsha Tavakolian sobre los bakhtiari, pueblo nómada de Irán.

Camellos y dromedarios en el Mar de Aral

Campamentos de yurtas

En países como Mongolia, Kazajistán, Kirguizistán o Tajikistán, y en menor medida en Uzbekistán, todavía es posible encontrarse una o varias yurtas en la inmensidad del paisaje. La primera descripción escrita de una yurta utilizada como vivienda fue registrada por el historiador Heródoto. Describió tiendas de campaña parecidas a yurtas como el lugar de residencia de los escitas, una nación nómada que montaba a caballo y vivía en el norte del Mar Negro y la región de Asia Central desde alrededor del 600 a. C. hasta el 300 d. C.

Yurta en el mar de Aral
Yurta en el mar de Aral

Las yurtas, o ger en mongol, fueron declaradas patrimonio inmaterial de la humanidad en 2013. La yurta era modular y desmontable, pues estaba formada por varias partes y realizada con diversos materiales. Las actuales conservan la forma, pero los materiales utilizados en su construcción se han cambiado por otros más evolucionados y mejorados tecnológicamente, más ligeros, resistentes e ignífugos.

Campamento de yurtas
Campamento de yurtas

Algunos de estos campamentos se han reconvertido en alojamiento para turistas. Y en una de estas yurtas pasamos la noche durante nuestro recorrido por el mar de Aral.

Campamento de yurtas en el Mar de Aral
Campamento de yurtas en el Mar de Aral

Interior de una yurta

El shangyrak o corona de madera de la yurta es en sí mismo emblemático en muchas culturas de Asia Central. En las antiguas comunidades Kazaj, la yurta en sí misma a menudo se reparaba y reconstruía, pero el shangyrak permanecía intacto, pasando de padre a hijo tras la muerte del padre. La antigüedad de la herencia de una familia podría medirse por la acumulación de manchas en el shangyrak debido a décadas de humo que lo atraviesa. El aislamiento y la decoración tradicionales dentro de una yurta se basa principalmente en alfombras de fieltro y lana basadas en patrones geométricos

Interior de yurta en el mar de Aral
Interior de yurta en el Mar de Aral

Nosotras contribuimos a algunas de esas manchas de humo. Para caldear la yurta se usa una caldera de leña situada en el centro de la habitación. Da un poco de miedo hacer fuego en este pequeño lugar, forrado de telas que tienen pinta de arder muy rápido, pero no queremos morir congeladas en la fría noche del desierto así que alimentamos la caldera en varias ocasiones hasta que el alba despunta.

Aventura en el mar de Aral

Realizamos esta excursión desde Jiva con la agencia Islambek travel. Un recorrido de dos días en 4×4 pasando la noche en un campamento de yurtas. La excursión hizo paradas en Chilpik Kala, el cementerio de barcos de Munyak, el cañón de Ustyurt y las tumbas de los pescadores nómadas, el mar de Aral, Kurgancha Kala, el aeródromo abandonado de Kubla Ustyurt y el museo de arte de Nukus.

Aventura en el Mar de Aral
Aventura en el Mar de Aral

Iniciamos el día con aventura, cruzando un puente que recibe ese nombre de milagro. El agua cubre la mayoría de este improvisado paso sobre el río.

Aventura en el Mar de Aral
Aventura en el Mar de Aral

Chilpik Kala

La aventura tiene premio. Este maravilloso amanecer desde lo alto del Chilpik Kala.

Amanecer en el mar de Aral
Amanecer en el mar de Aral

El Chilpik Kala o torre del Silencio es un monumento funerario de origen zoroastriano. El zoroastrismo es una de las religiones monoteístas más antiguas. Fue lanzada por el profeta Zoroastro (o Zaratustra) en la antigua Persia y se extendió por Irán (Persia) y Asia Central durante los siglos VII y VI a.c.

Chilpik Kala
Chilpik Kala

Desierto y mar de Aral

Después continuamos nuestro viaje en 4×4 atravesando kilómetros y kilómetros de desierto. Los acantilados, formados a partir de las capas de caliza y tiza del antiguo mar, han sido esculpidos en formas únicas por el viento y el agua a lo largo de millones de años

El desierto de Aral
El desierto de Aral
Cañón de Ustyurt
Cañón de Ustyurt
Atravesando el desierto de Aral
Atravesando el desierto de Aral

Campamento de Yurtas

A nuestra llegada al campamento, nos esperan nuestros trajes tradicionales y un delicioso plov para cenar. Tras la cena, nuestra anfitriona tiene ganas de fiesta y baile. Empezamos con música típica del lugar y poco después aparece la música techno. Sorprendente cuanto menos.

Plov tradicional en el Mar de Aral
Plov tradicional en el Mar de Aral
Trajes tradicionales
Trajes tradicionales

Mientras dormimos en nuestra yurta oímos como la tormenta hace su aparición. Está tormenta dificulta nuestra salida del campamento y nuestros conductores tienen que emplearse a fondo para salvar el barro que nos rodea. ¡Tenemos que llegar a tiempo para que Almu haga su presentación online!

Aventura en el mar de Aral
Aventura en el mar de Aral

De regreso a Nukus

Tras superar las primeras dificultades del día, continuamos nuestro camino hacia la fortaleza de Kurgancha Kala y el antiguo aeródromo de la URSS, ahora abandonado.

Kurgancha Kala
Kurgancha Kala
Hora del té
Hora del té
Reparaciones en el aeródromo
Reparaciones en el aeródromo

Mientras nuestras amigas hacen una parada en la carretera para que Almu defienda su TFM, Cris y yo continuamos viaje hasta Nukus y visitamos su museo de arte. También aprovechamos a hacernos la imprescindible foto bandera antes de viajar todas juntas de vuelta a Khiva.

Banderas de Uzbekistán y Karapalkstan en el museo de Nukus

¡Por cierto! Almu aprobó con sobresaliente. Un final perfecto para esta historia.

Hasta aquí el post de hoy. ¡Nos leemos en breve!

Hasta aquí nuestra aventura por el Mar de Aral. Si quieres saber más sobre nuestro viaje por Uzbekistán, visita el post resumen: 2 semanas en Uzbekistán.

Recorriendo el mar de Aral

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