Dos semanas en Grecia. Desde Micenas hasta Meteora. Desde la Acrópolis a las playas de Corfú. Dos semanas recorriendo algunos de los lugares más representativos en la cuna de la civilización.

Índice
- Antes de ir
- Corfú y las islas jónicas
- Monasterios de Meteora
- Delfos
- Lepanto o Neupacto
- Nauplia
- Epidauro
- Micenas
- Atenas
- Alrededores de Atenas
Nuestro itinerario de dos semanas en Grecia
- Días 1-3: Corfú
- Día 4: Corfú– Igoumenitsa- Kalambaka
- Días 4-5: Monasterios de Meteora
- Día 6: Kalambaka- Delfos– Galaxidi- Naupacto– Canal de Corinto- Patras
- Día 7: Patras- Epidauro– Nauplia
- Día 8: Nauplia- Micenas– Cabo Sounion– Atenas
- Días 9-10: Atenas

Antes de ir
Grecia es sinónimo de historia, playas de ensueño y pueblos con encanto, pero para aprovechar al máximo tu viaje, aquí van algunos tips esenciales:
Documentación y visados
La mayoría de los turistas europeos solo necesitan su pasaporte vigente. Para otros países, revisa si hace falta un visado Schengen para estancias cortas. Mejor prevenir que lamentar.
¿Cómo moverse?
Atenas, Tesalónica, Corfú y Heraclión (Creta) pueden ser tus puertas de entrada. Para saltar de isla en isla, los ferris son la opción más habitual; en temporada alta, conviene reservar con antelación. Y si te gusta la libertad, alquilar coche en islas grandes o en el continente te permitirá descubrir rincones fuera de las rutas turísticas.

Visita mi post sobre Apps para viajeros para encontrar vuelos, coches, ferries u otros medios de transporte.
Dinero
Grecia usa el euro (€). Aunque las tarjetas se aceptan casi en todas partes, lleva algo de efectivo para mercadillos, cafés pequeños o pueblos remotos.
Clima y ropa
El verano es muy caluroso y lleno de turistas, mientras que primavera y otoño son perfectos para explorar con calma. No olvides calzado cómodo para caminatas entre ruinas y monasterios, y ropa que cubra hombros y rodillas si visitas templos o monasterios.

Salud y seguridad
El agua del grifo es potable en la mayoría de las ciudades, pero en algunas islas pequeñas conviene preguntar. Dentro de la UE, estarás cubierto por la tarjeta sanitaria europea, pero valora la necesidad de un seguro de viaje, siempre es una buena inversión, por si surgen imprevistos.
Cultura y etiqueta
Un simple “Kalimera” (buenos días) o “Efharisto” (gracias) abre muchas puertas. Respeta las normas en iglesias y monasterios: mantén la discreción y la vestimenta adecuada.
Planifica tus visitas
Para lugares populares como la Acrópolis o los monasterios de Meteora, compra entradas con antelación y comienza temprano tu día para evitar multitudes y aprovechar la luz para fotos increíbles.
En la página web de HELLENIC HERITAGE puedes conseguir los e-tickets para la mayoría de los sitios aqrqueológicos del país.
Islas Jónicas
Recorrimos las islas Jónicas desde Corfú hasta Ítaca en una semana de navegación. Os cuento más de aquella aventura en el post: navegar hacia Ítaca.
Siempre me ha gustado madrugar. Todo es tan nuevo y tan intacto bajo la luz de esas primeras horas que levantarme pronto es para mi un placer mucho más furtivo.
Pedro Olalla. Palabras del Egeo

Monasterios de Meteora
Los monasterios de Meteora son uno de los lugares que más me han impresionado en los últimos años. Os lo cuento en su propio post: Monasterios de Meteora.

Delfos: el corazón de la Antigua Grecia
Delfos combina historia, misterio y paisajes impresionantes. Situado en la ladera del monte Parnaso, este antiguo santuario era considerado por los griegos como el ombligo del mundo.

El Oráculo de Delfos fue durante más de mil años el centro espiritual y adivinatorio del mundo griego. Ciudades, reyes, generales y ciudadanos acudían allí para consultar el futuro antes de tomar decisiones cruciales: desde declarar guerras hasta fundar colonias. La adivinación la realizaba la Pitia, una sacerdotisa que entraba en trance dentro del templo de Apolo. En ese estado, pronunciaba mensajes enigmáticos que los sacerdotes interpretaban para los consultantes. Sus respuestas eran famosas por ser ambiguas, lo que permitía múltiples interpretaciones (y evitaba errores divinos).
Delfos fue no solo un centro religioso, sino también un lugar donde se reunían ciudades griegas para resolver disputas y organizar festivales. La magia de este lugar todavía se siente al recorrer sus caminos entre ruinas y naturaleza.

¿Qué ver en Delfos?
- Templo de Apolo: el epicentro del oráculo donde la sacerdotisa Pitia pronunciaba sus profecías.
- Teatro antiguo: con capacidad para más de 5.000 personas, ofrece vistas panorámicas del valle.
- Estadio de Delfos: escenario de antiguos juegos píticos, precursores de los Juegos Olímpicos.
- Museo de Delfos: alberga estatuas, relieves y el famoso Auriga de Delfos.

Lepanto
El nombre de Lepanto está inevitablemente unido a su manco más famoso. El “Manco de Lepanto” es el apodo de Miguel de Cervantes Saavedra, el célebre escritor español, creador de Don Quijote de la Mancha. En 1571, Cervantes participó como soldado en la Batalla de Lepanto, un enfrentamiento naval decisivo entre la Liga Santa (España, Venecia y el Papado) y el Imperio Otomano. Durante la batalla, recibió un disparo que le destrozó la mano izquierda, quedando con movilidad limitada en esa mano.

Situada en la costa del Golfo de Corinto, Lepanto, hoy conocida como Naupacto, combina historia, arquitectura pintoresca y vistas al mar que enamoran a cualquier viajero. Pasear por la ciudad es recorrer siglos de historia junto al mar Egeo.
¿Qué ver en Lepanto?
- Historia viva: famosa por la Batalla de Lepanto (1571), un enfrentamiento naval clave entre la flota cristiana y el Imperio Otomano. Hoy puedes explorar monumentos y placas conmemorativas que recuerdan este hecho histórico.
- Puerto y paseo marítimo: su encantador puerto es ideal para pasear, tomar un café o disfrutar del ambiente marinero.
- Casco antiguo: calles estrechas con casas neoclásicas y restos de murallas venecianas que transportan a otra época. Explora a pie el casco antiguo para descubrir rincones escondidos y pequeñas tabernas locales.
- Aprovecha para disfrutar de pescado fresco y gastronomía griega en los restaurantes frente al puerto.
Cuando pidas pescado fresco asegúrate del precio. En ocasiones no te avisan que el precio que te están dando es por peso y puedes llegar a pagar más de 100€ por un pequeño pez.
FAIL
Estrecho y canal de Corinto
Nada mejor para atravesar el atirantado puente obre el estrecho de Corinto, que cantar a viva voz el hombre del Piano.

Aunque ya lo soñaron griegos y romanos, el canal de Corinto moderno se construyó entre 1881 y 1893. Desde entonces, se ha convertido en un hito de ingeniería y un atractivo turístico imprescindible.
El Canal de Corinto es una obra de ingeniería que une el Mar Egeo con el Mar Jónico, separando el Peloponeso del resto de Grecia continental. Con unos 6,3 km de largo, acorta significativamente la ruta marítima, evitando que los barcos rodeen el Peloponeso.
Nauplia
Situada en el noreste del Peloponeso, frente al mar Argos, Nauplia fue la primera capital de Grecia moderna y sigue conservando su carácter histórico y romántico.

¿Qué ver en Nauplia?
Fortaleza de Palamidi: imponente construcción veneciana con vistas espectaculares del mar y la ciudad; sube sus 999 escalones si te atreves.
Bourtzi: pequeña fortaleza en medio del puerto, accesible en barco y perfecta para fotos.
Casco antiguo: calles empedradas, plazas con cafeterías y arquitectura neoclásica que invitan a pasear sin prisa.
Museos y cultura: el Museo Arqueológico y otros espacios muestran la historia de Nauplia desde la antigüedad hasta la independencia griega.
Playa de Karathona: Un buen lugar para relajarse al acabar el día.
Reserva en la taberna Pidalio para cenar, no te arrepentirás.
Epidauro
Epidauro (o Epidaurus) es uno de los yacimientos arqueológicos más famosos del Peloponeso, Grecia, conocido por su teatro antiguo y su santuario de Asclepio.

¿Qué ver en Epidauro?
Teatro de Epidauro: construido en el siglo IV a.C., es famoso por su acústica perfecta: desde cualquier asiento puedes escuchar un susurro en el escenario. Todavía se usa hoy para representaciones teatrales en verano.
Santuario de Asclepio: centro de curación dedicado al dios de la medicina, donde los antiguos griegos acudían en busca de remedios y rituales de sanación.
Museo de Epidauro: alberga estatuas, relieves y objetos votivos encontrados en el santuario, mostrando la riqueza artística y religiosa de la época.
Estadio antiguo: usado para competiciones atléticas relacionadas con los festivales de Asclepio.
Micenas
Recorrer las ruinas de Micenas es como viajar al corazón de la Grecia legendaria. No en vano este lugar inspiró los relatos de Homero sobre la Guerra de Troya y sus héroes.
“Desde Micenas, su ciudad bien fortificada, Agamenón llamó a los aqueos a la guerra contra Troya.”
Homero. La Iliada
Situada en el noreste del Peloponeso, esta ciudad fue uno de los centros más importantes de la civilización micénica entre 1600‑1100 a.C. y cuna de mitos y héroes como Agamenón.

¿Qué ver en Micenas?
- Puerta de los Leones: la icónica entrada monumental, símbolo del poder y la fortaleza de la ciudad.
- Tumbas reales: como la Tumba de Agamenón, impresionantes túmulos circulares que guardaban a los reyes micénicos.
- Palacio micénico: restos del complejo donde vivían los monarcas y se administraba el reino.
- Museo de Micenas: alberga artefactos arqueológicos que ayudan a comprender la vida y la cultura micénica.
Atenas
Atenas, cuna de la civilización occidental, combina historia milenaria y vida moderna. Sus iconos, como la Acrópolis y el Partenón, te transportan a la Grecia clásica. Sus callejuelas vibrantes, su gastronomía y su cultura hacen de la ciudad un destino imprescindible.

Entradas de la ciudad de Atenas
Asegúrate de comprar la entrada por internet para evitar largas colas. Nosotras compramos una entrada combinada de acrópolis, ágora y biblioteca pero por lo que he leído ya no existe. En la página web de Hellenic Heritage se pueden obtener el e-ticket para los distintos yacimientos y descargarse sus mapas. Varias plataformas como Civitatis y Get your Guide ofrecen también visitas guiadas.
Acrópolis
La Acrópolis de Atenas es el símbolo de la Grecia clásica y un imprescindible para cualquier viajero. Destacan el Partenón, el Erecteion y el Teatro de Dionisio, rodeados de historia y vistas panorámicas de la ciudad. Subir a sus ruinas es viajar al corazón de la cultura, el arte y la mitología griega.

Ágora antigua
La Ágora Antigua de Atenas fue el corazón de la vida política, comercial y social de la ciudad. Aquí se reunían ciudadanos, filósofos y comerciantes, y destacan el Templo de Hefesto y la Stoa de Átalo. Pasear por sus ruinas es caminar entre historia, debates y la vida cotidiana de la Atenas clásica.
Plaza Sintagma
La Plaza Sintagma es el centro neurálgico de Atenas y hogar del Parlamento griego. Aquí se celebra el famoso cambio de guardia frente a la Tumba del Soldado Desconocido, un espectáculo imprescindible. Rodeada de cafés, jardines y avenidas principales, es el mejor punto de partida para explorar la ciudad. También encontramos aquií el templo de Zeus olímpico y el arco de Adriano.

Estadio Panatenaico
El Estadio Panatenaico, completamente construido en mármol, es el lugar donde renacieron los Juegos Olímpicos modernos en 1896. Su origen se remonta al siglo IV a.C., cuando se construyó como una pista de carreras para celebrar los Juegos Panatenaicos, festivales en honor a la diosa Atenea. Pasear por sus gradas o correr en su pista es viajar directamente al corazón del olimpismo.

Alrededores de Atenas
El Puerto del Pireo, situado a solo unos kilómetros al suroeste de Atenas, es el principal puerto de Grecia y uno de los más importantes del Mediterráneo. Además de ser un centro logístico y comercial, es el punto de partida de ferris hacia las islas griegas.

Recorre la costa desde Atenas hasta el cabo Sounion. Situado a unos 70 km al sur de Atenas, el Cabo Sounion es famoso por sus acantilados y vistas panorámicas sobre el mar Egeo.

Además, el cabo Sounion alberga el icónico Templo de Poseidón, construido en el siglo V a.C. en honor al dios del mar. Formaba parte de un sistema de santuarios costeros que los antiguos griegos utilizaban para rendir homenaje al dios del mar y proteger sus rutas marítimas. Su ubicación sobre los acantilados simboliza poder y vigilancia sobre el mar Egeo. Sus impresionantes columnas dóricas son especialmente mágicas al atardecer, cuando el sol se refleja sobre el mar.
Hasta aquí el post de hoy. ¡Nos leemos en breve!

La ciencia, ese pararnos ante algo a observar, seguirá ampliando nuestros horizontes mientras estemos dispuestos a no aferrarnos a una convicción si aparecen evidencias que la ponen en duda.
Pedro Olalla. Palabras del Egeo