No voy a escribir otro post manido sobre la ciudad eterna. Solo un pequeño recorrido fotográfico por los rincones de Roma. Mi visión de la capital italiana a través del espejo.

Antes de ir
Os he prometido que no sería un típico post de Roma, pero sí hay algunas recomendaciones a tener en cuenta.
- La ciudad siempre va a estar llena de turistas. No en vano, tú eres uno de ellos. Programa las visitas y segúrate de comprar las entradas de forma online y anticipada, te evitarás largas colas y esperas.
- No intentes ver toda Roma en un fin de semana. ¡Y prohibidísimo aterrizar desde un crucero! La ciudad eterna necesita ser visitada con calma. Caminar sin rumbo. Perderse por sus calles. Disfrutar de sus cafés y trattorías.
- Evita los meses de más calor y las horas centrales del día. No es recomendable recorrer sus ruinas y yacimientos bajo el sol abrasador.
- La conducción en Roma, y en toda Italia, deja bastante que desear. Si decides alquilar un coche, maneja con cautela.

Roma a vista de pájaro
Me encanta perderme por los tejados de cualquier ciudad que piso. Me trasladan a los mágicos versos de Leiva en Lady Madrid. Algunos de mis rincones favoritos de Roma son esas lugares que permiten disfrutar la ciudad a vista de pájaro.

Giardino degli Aranci
El Giardino degli Aranci (Jardín de los Naranjos) es mi rincón favorito en Roma. Situado en la cima del Aventino, ofrece un mirador perfecto sobre el Tíber, la cúpula de San Pedro y los tejados dorados al atardecer.

El parque, cuyo nombre proviene de los naranjos amargos que perfuman el aire, tiene un ambiente perfecto para disfrutar del ocaso. La mejor compañía, una cerveza fresquita y buena música acabaron de cerrar el momento perfecto.

Además, muy cerca encontrarás el famoso “agujero de la cerradura” del Priorato de Malta, desde donde se enmarca la cúpula de San Pedro con una precisión casi mágica. Un evento privado se interpuso entre esa cerradura y la cúpula en nuestra visita.

Cúpula De San Pedro
Subir la escalera de caracol y los 551 escalones, cada vez más estrechos, que llevan a la cúpula de San Pedro ofrece uno de los mejores premios de la ciudad eterna. Descubrir la plaza de San Pedro, el Tíber y los tejados ocres de Roma desde las alturas.

Además, en la subida podrás disfrutar de los grandes arcos y contrafuertes internos muestran la audacia técnica del Renacimiento.

Castillo de Sant’Angelo
El Castillo de Sant’Angelo (Castel Sant’Angelo) es uno de los monumentos más fascinantes de Roma, porque reúne casi dos mil años de historia en un solo edificio. Su silueta redonda junto al Tíber es inconfundible, y su pasado es tan variado que parece un resumen vivo de la ciudad.

Su nombre se debe a la leyenda del arcángel Miguel, que en el año 590 se habría aparecido sobre el edificio, envainando su espada para señalar el fin de una peste que asolaba la ciudad. Desde entonces, se le llama “Castillo del Santo Ángel”.
Desde el interior de los muros del castillo, encontramos otra de esas vistas imperdibles de la ciudad romana.

El Trastévere
Otro de mis lugares preferidos en Roma. Perderse entre sus laberínticas callejuelas es transportarse a otro tiempo y otro lugar. Iglesias templarias, trattorias tradicionales, vida reposada.

Rincones de Roma
Roma respira historia en cada centímetro. Camina lento por sus calles y fíjate en sus rincones. No hay desperdicio.





El Vaticano
Aunque no comulgo con muchas de las ideas del Vaticano y sus tesoros deberían dedicarse a mejores fines. Merece la pena pasear por sus museos y descubrir la majestuosidad de la capilla Sixtina.

El Coliseo
El Coliseo o Anfiteatro Flavio es uno de los iconos más poderosos del mundo antiguo y el monumento que mejor resume la grandeza y las sombras de la Roma imperial.


Carpe Diem
Carpe Diem. Cosechar el día. Aprovechar el momento. Está frase latina es una forma de vivir. Un recuerdo de que cada instante es una oportunidad irrepetible.


Hasta aquí el post de hoy. ¡Nos leemos en breve!
