Después de la pandemia de 2020, Portugal fue uno de los primeros países que permitió la entrada de españoles sin restricciones. Aprovechamos ese momento de poco turismo internacional para hacer una ruta por el Algarve.

El Algarve portugués es un destino donde el Atlántico esculpe acantilados dorados y playas de aguas cristalinas. Sus pueblos blancos y ciudades costeras, como Lagos o Tavira, combinan historia, tradición y un ambiente relajado.
Índice
- Antes de ir
- Cataplana portuguesa
- 5 días de ruta por el Algarve
- Faro
- Tavira
- Lagos y Ponta da Piedade
- Sagres y el Cabo San Vicente
- Benagil
- Retales de Portugal
Antes de ir
Visados, moneda y salud
Portugal forman parte de la Unión Europea y del espacio Schengen por lo que no necesitarás visado, podrás pagar en euros y cuentas con la protección de la tarjeta sanitaria europea. Te cuento todos los tips básicos en mi post sobre Apps para viajeros.

¿Cómo moverse?
La mejor forma para recorrer el Algarve es disponer de un coche. Desde España lo más cómodo es llevar tu propio vehículo y, si no, puedes ojear alguna empresa de alquiler.
Clima
El clima del Algarve es mediterráneo con influencia atlántica, lo que se traduce en mucho sol, pocas lluvias y temperaturas suaves casi todo el año. Los mejores meses para visitar esta zona son mayo, junio y septiembre ya que las temperaturas son muy buenas y evitarás las aglomeraciones del verano.
Si tu intención es encontrar buenas olas para practicar surf, el otoño y el invierno son el momento para visitar el Algarve.

¿Qué meto en la maleta?
No olvides el traje de baño y los escarpines. El principal atractivo del Algarve son sus playas, pero muchas son de piedras. También es recomendable llevar zapatillas de trekking para realizar alguna de las múltiples rutas de la región.
Cataplana portuguesa
Aunque no es el único lugar de Portugal en el que se cocinan, no puedes irte del Algarve sin comer una deliciosa cataplana. Es uno de los platos más emblemáticos del Algarve y un auténtico símbolo de su cocina marinera. Su origen está influido por la cocina árabe, muy presente en el sur de Portugal.

La palabra cataplana se refiere tanto al guiso como al recipiente que se usa para hacerlo. El recipiente es una especie de olla de cobre (o aluminio) con forma de concha y cierre hermético y el guiso se cocina dentro, gracias al vapor que se genera al cerrarla.

La cataplana de marisco es la versión clásica del Algarve. Los ingredientes habituales son almejas, gambas o langostinos, mejillones, pescado blanco (rape, corvina, merluza), tomate, pimiento, cebolla, ajo, vino blanco, aceite de oliva y cilantro fresco.
Al ser una zona costera, también están deliciosos aquí el marisco, el pulpo y el pescado a la parrilla.

5 días de ruta por el Algarve

Día 1: Tavira
Dedica la mañana a visitar el pueblo de Tavira y su mercado municipal. Después coge un ferry a Illa de Tavira para disfrutar de su playa y una comida frente al mar. Por la tarde sube al mirador de Cacela Velha para ver atardecer.
Día 2: Faro
Empieza el día visitando la ciudad Velha de Faro y después coge un barco para navegar el Parque Natural da Ría Formosa hasta Isla Deserta o Farol donde podrás comer. Dedica la tarde a relajarte en la Praia de Faro.
Día 3: Lagos y Ponta da Piedade
Por la mañana, visita la Ponta da Piedade en barco o en Kayak. Sube también a su parte alta desde los acantilados. Después relájate en las playas de Camilo o Doña Ana y pide una buena cataplana para comer. Por la tarde visita el casco histórico de Lagos, sus murallas y el Forte da Ponta da Bandeira.

Día 4: Sagres y el cabo San Vicente
Empieza el día visitando la fortaleza de Sagrés y, después de descansar en las playas de Beliche o Tonel, dirígete hacia el Cabo de San Vicente donde podrás disfrutar de uno de los atardeceres más espectaculares del continente europeo.
Día 5: Benagil, Carvoeiro y Silves
Alquila un kayak a primera hora de la mañana para poder disfrutar de la cueva de Benagil sin multitudes. Después dirígete a Carvoeiro para comer y caminar por su paseo costero. Si te da tiempo, puedes hacer una última parada en Silves para conocer su castillo y su casco histórico. Si vas hacia el norte como nosotras, otra parada a medio camino pueden ser Elvás y su acueducto.

Faro
Faro es la capital del Algarve y una ciudad que suele sorprender. Es una ciudad tranquila, auténtica y muy ligada al mar y a la naturaleza. En su amurallado casco histórico (Cidade Velha) destacan la catedral (Sé) y el Arco da Vila.

El puerto deportivo de Faro es un buen lugar para excursiones en barco hacia las cuatro islas forman parte del Parque Natural de la Ría Formosa, frente a Faro y Olhão. Son islas barrera, muy planas, con playas largas, arena blanca y un ambiente muy diferente entre sí.

La Ilha Deserta o Ilha da Barreta es la más salvaje y tranquila. Ilha de Faro es la más accesible y urbana ya que está conectada por un puente desde Faro. La Ilha do Farol cuenta con un pequeño pueblo blanco alrededor del faro con ambiente tranquilo y buenos restaurantes. Y la Ilha da Culatra es la más auténtica y local de las 4. En ella hay un pueblo de pescadores habitado todo el año y sus restaurantes Son sencillos pero excelentes.

Tavira
Tavira se encuentra al este del Algarve, junto al río Gilão y muy cerca de la frontera con España. En su casco histórico destacan el puente romano, el castillo, la igreja de Santa Maria do Castelo, la igreja da Misericórdia, pequeñas plazas llenas de vida tranquila, casas blancas y azulejos tradicionales. Desde aquí se puede coger un ferry para llegar a las tranquilas playas de la Ilha de Tavira.

Lagos y Ponta da Piedade
La Ponta da Piedade es uno de los paisajes más espectaculares del Algarve y, para muchos, el lugar más bonito de la costa portuguesa. Está formada por acantilados dorados, cuevas, arcos naturales y aguas turquesas, muy cerca de la ciudad de Lagos.

Se puede visitar desde arriba, donde un sendero costero con varios miradores ofrece vistas panorámicas increíbles o desde el mar en una excursión en barco o kayak desde Lagos.

La ciudad de Lagos tuvo un papel clave en la era de los Descubrimientos portugueses. En su casco histórico destacan sus calles empedradas y llenas de vida, las murallas del siglo XVI, la igreja de Santo António y el mercado de Esclavos, reconvertido en el Museu de Lagos.
Sagres y el cabo San Vicente
La fortaleza de Sagres es un lugar histórico clave para la navegación portuguesa. Sus murallas y cañones se asocian a la historia del Infante Don Enrique el Navegante.

La playa do Tonel es un lugar perfecto para practicar surf, la Praia do Beliche está más protegida y es muy bonita y la Praia da Mareta es la más tranquila para bañarse.

Al igual que pasaba en Finisterre, durante siglos se creyó que este era el fin del mundo conocido. Os cuento más sobre estas esquinitas de los mapas en el post: persiguiendo el fin del mundo.
Además, en el cabo San Vicente se encuentra el faro más potente de Europa y el atardecer sobre sus acantilados de hasta 75m se consideran uno de los mejores del viejo continente.

La Cueva de Benagil (Algar de Benagil)
Benagil es uno de los lugares más famosos del Algarve gracias a su cueva marina con una gran abertura circular en el techo, un paisaje casi irreal que se ha convertido en icono de la costa portuguesa.

Se trata de una gran cueva natural excavada por el mar con una abertura superior u “óculo” por donde entra la luz. En su interior se encuentra una playa de arena dorada y cristalinas aguas de color verde y azul intenso.

La mejor opción para visitar la cueva es alquilar un kayak o una tabla de paddle surf desde Praia de Benagil o Praia da Marinha. Además la Praia da Marinha es una de las mejores playas de Europa. También se puede llegar mediante una excursión en barco pero debes tener el cuenta que, aunque el barco entra en la cueva, no se permite bajar.

Hasta aquí el post de hoy. ¡Nos leemos en breve!
