Bienvenido Mister Grinch es un post para dar una vuelta de tuerca a la Navidad. La consigna de hoy en mi curso de fotografía era clara. Hacer fotos al estilo del recientemente fallecido Martin Parr. Fotos con colores saturados y detalles llamativos. ¿Por qué no imitar también su mirada ácida? ¿Por qué no mirar la Navidad con otros ojos?

No me considero un Grinch de la Navidad. No me encantan las enormes explosiones decorativas pero si disfruto con las reuniones familiares. Ojalá duren para siempre. Bienvenido Mister Grinch es solo una licencia creativa. Un post en formato díptico. Un si… pero… Siempre viene bien un poco de ironía. A veces es necesario sentir un poco de incomodidad.
Descubrir la belleza de la plaza mayor, pero que no se pueda pasar…


Salamanca es Navidad, pero también colas infinitas.


Decorar tu escaparate con todo el cariño del mundo, pero que nadie se detenga a mirarlo.


Hacerse fotos navideñas con la catedral y su belén, pero ignorar lo que ocurre a nuestro alrededor.


Que Dios reparta suerte, pero para todos.


Vestirte para la ocasión, pero ser eclipsado por unas chuches.


Hacer cola para comprar regalos, pero acabar comprando calcetines para todos.


Decorar la ciudad, pero llenar las calles de publicidad.


Disfrutar de las vacaciones de Navidad, pero mientras otros siguen trabajando.


Vivir la Navidad con ilusión infantil, pero usarlo como reclamo publicitario.


Intentar decorar de forma señorial, pero acabar cayendo en los tópicos.


Y por la noche brillan las luces, pero por el día brilla Iberdrola.


Hasta aquí el antipost navideño de hoy. ¡Nos leemos en breve!
