Volcanes, cascadas congeladas y tormentas de nieve. Una auténtica canción de hielo y fuego. Un post para contaros nuestra experiencia recorriendo el sur de Islandia en invierno. Todo empezó con el inocente deseo de una amiga. “Me apetece pasar las vacaciones en el norte”. ¿Islandia te parece suficientemente al norte? ¡Allá vamos!

Índice
Antes de ir a Islandia
A no ser que llegues navegando, el aeropuerto de Reykjavík es el único punto de entrada para recorrer el país. Visita la web de Guide to Iceland. Encontrarás información detallada sobre casi cualquier cosa que se te ocurra en la isla.

¿Cómo moverse en Islandia?
Como siempre, alquilar un coche (o mejor una cámper) es la mejor opción ya que te dará mucha libertad. Asegurate siempre de que el coche de alquiler esté preparado para condiciones invernales y rutas no asfaltadas.
Si prefieres recorrer el país en un viaje organizado te recomiendo consultar con Tierras Polares. Fue la empresa que nosotros contratamos y la experiencia fue fantástica. Además de recorrer paisajes espectaculares, pudimos hacer trekking en el glaciar, descender a cascadas escondidas y colarnos en el centro de la tierra a través de un tubo de lava.

¿Cuando ir a Islandia?
En verano la conducción es fácil y los días interminables, lo que permite recorrer varios lugares en una misma jornada.
En invierno las carreteras están abiertas, pero el clima es impredecible. Nuestro viaje coincidió con una tormenta polar y tuvimos que cambiar los planes y regresar a Reykjavík. Por otro lado, los paisajes helados del invierno son espectaculares. Diferentes a cualquier cosa que hubiéramos visto antes. Además, si tienes suerte puedes encontrar auroras boreales.
Desde mi punto de vista, merece la pena visitar Islandia en dos ocasiones. Una en verano y otra en invierno.

Documentación, salud y dinero
La mayoría de los turistas europeos solo necesitan su documento de identidad vigente. Para otros países, revisa si hace falta un visado Schengen para estancias cortas. Mejor prevenir que lamentar.
Al estar dentro de la Unión Europea, tu salud estará protegida con la Tarjeta sanitaria europea aunque, dependiendo de las actividades que vayas a realizar, nunca está de más contar con un seguro de viajes. Pásate por mi post de apps para viajeros para leer más consejos antes de iniciar el viaje.
En Islandia se usa el euro y aceptan tarjeta prácticamente en cualquier lugar.
¿Qué meto en la maleta?
La naturaleza es el atractivo principal de este país. No debes olvidar ropa y calzado apropiado para trekking y montañismo. Aunque vayas en verano, asegúrate de llevar suficiente ropa de abrigo.
Auroras boreales
En este viaje vimos por primera vez auroras boreales. Fueron muy pequeñas y nos decepcionaron un poco. Pero pude resarcirme en nuestra visita a Noruega. He de reconocer que verlas bailar es un espectáculo que no debes perderte.

Itinerarios en Islandia
The ring road
La Ring Road de Islandia, oficialmente Ruta 1, es la columna vertebral del país. Rodea casi toda la isla y permite comprender Islandia como un todo: geografía extrema, historia humana, mitología y sagas encajan a lo largo de un mismo círculo. No es solo una carretera: es un viaje circular por el mundo islandés.

The Ring Road tiene una longitud de aproximadamente 1.330 km y rodea casi toda Islandia (excepto los Fiordos del Oeste y algunas zonas del interior). Es accesible todo el año aunque debe circularse con precauciones en invierno. Se recomiendan unos 10-14 días para recorrer el anillo completo.
The Golden Circle
El Círculo Dorado (Golden Circle) es la ruta turística más famosa de Islandia, pero también una de las más simbólicas a nivel histórico, geológico y mitológico. En apenas 300 km ida y vuelta desde Reykjavík, concentra tres lugares fundamentales para entender el país. Se puede recorrer en una jornada

Canción de hielo y fuego
Mucho antes de que George RR Martin nos legara su saga más conocida. Mucho antes del nacimiento de su canción de hielo y fuego. Tiempo antes de que Daenerys Targaryen, Jon Nieve o Tiryon Lannister se embarcaran en un loco Juego de Tronos. Mucho antes existieron las sagas islandesas.
Estas sagas mezclan historia, memoria familiar y literatura. En su mayoría anónimas, se escribieron entre los siglos XIII y XV y son el mejor registro de la historia islandesa. Sagas como las de la Erik el Rojo o Grœnlendinga nos cuentan por ejemplo la colonización vikinga de América. Otras sagas como las de Njál, Hrafnkell o Laxdœla son reconocidas mundialmente por su calidad literaria.

Las sagas nacen después de la cristianización, pero narran un mundo pagano. Son una mirada cristiana y legal sobre un pasado mitológico. Se podría decir que la mitología explica el origen del mundo mientras que las sagas explican el origen de Islandia como sociedad. Las historias de Odín, Freyja, Thor o Loki en el Valhalla se cambian por las vivencias de protagonistas humanos históricos o semi-históricos en regiones concretas de Islandia. Las nornas y los dioses ya no deciden el destino, las decisiones humanas importan.
El paisaje no es fondo, es protagonista. Los volcanes son el fuego primordial, el Muspelheim, y los glaciares son el hielo original, el Niflheim. La mitología explica la geografía y viceversa. Así los campos de lava se convierten en territorios de gigantes y los trolls petrificados en montañas. En toda Islandia, rocas, colinas y caminos forman parte del Huldufólk. Allí viven elfos y “gente oculta”. Estos lugares se respetan e incluso se desvían carreteras por tradición.

¿Qué ver en el sur de Islandia?
Islandia es uno de los pocos países donde mito, literatura y geografía coinciden físicamente. Muchos lugares reales están ligados tanto a mitos nórdicos como a sagas islandesas, creando un paisaje “narrativo” que todavía hoy forma parte de la identidad cultural.
Reykjavík
Reykjavík es la capital y el corazón cultural de Islandia. Recibe el nombre de “bahía del humo”, por el vapor geotérmico. No es una gran metrópolis, pero sí una ciudad profundamente simbólica: aquí convergen el mito vikingo, la tradición literaria, la modernidad nórdica y una relación muy íntima con la naturaleza.
Según el Libro del Asentamiento (Landnámabók), Ingólfur lanzó sus pilares sagrados al mar y se estableció donde llegaron a tierra: Reykjavík.

Reykjavik en un día
Después de desayunar, dirígete a la iglesia de Hallgrímskirkja, el icono arquitectónico de la ciudad, y sube a su torre para disfrutar de las vistas panorámicas. Desde allí, acude al Einar Jónsson Sculpture Garden y después al centro histórico (Austurvöllur) donde no debes perderte su plaza central, el parlamento (Althingishúsið) y la catedral de Reykjavík.
Por la tarde puedes visitar el Museo Nacional de Islandia y vibrar con la vida pesquera del Puerto Viejo y sus casas de colores. Aprovecha para entrar al Harpa Concert Hall y camina al atardecer por el Paseo marítimo hasta la estatua vikinga de Sólfar (Sun Voyager). Símbolo del viaje, la exploración y el mito. Después de cenar, acude a una piscina termal local. No es solo turístico, es social.

Blue Lagoon
El Blue Lagoon es, sin duda, uno de los lugares más famosos y visitados cerca de Reykjavík, aunque en realidad no está dentro de la ciudad, sino a unos 50 km al suroeste, cerca del aeropuerto internacional de Keflavík. Es un spa geotérmico que combina relajación, paisaje volcánico y ciencia del agua termal, convirtiéndolo en una experiencia única en Islandia.
Þingvellir
Donde nace la ley y se rompe la tierra. El Parque Nacional de Þingvellir es la sede del Althing, uno de los parlamentos más antiguos del mundo. Es el corazón político y simbólico de Islandia. Aquí se resolvían las disputas y se proclamaban las leyes y sentencias. Este es el escenario clave de la Njáls saga y se asocia simbólicamente a las Nornas, que deciden el destino
Tiene una gran importancia geológica ya que aquí se encuentra el punto donde se separan las placas tectónicas euroasiática y norteamericana. El valle es una cicatriz visible de la Tierra
Geysir
El fuego que brota de la tierra. En el valle geotérmico de Haukadalur destacan Geysir, que dio nombre a todos los géiseres del mundo, y Strokkur, que entra en erupción cada pocos minutos. Está zona tiene una actividad geotérmica extrema que nos recuerda que Islandia está “viva” bajo los pies.

Desde la antigüedad se ha relacionado este lugar con Muspelheim, el mundo del fuego. Lugares así eran evitados o respetados ya que se consideraban una manifestación del caos primordial
Gullfoss
La cascada dorada. Está cascada forma parte del río Hvítá y es una de las cascadas más impresionantes del país. Representa el poder incontrolable de la naturaleza y se ha convertido en un símbolo de la lucha por preservar la naturaleza después de ser salvada de convertirse en central hidroeléctrica a inicios del siglo XX.

Vatnajökull y Jökulsárlón
Glaciares y gigantes. Vatnajökull es el pasado del mundo. Jökulsárlón es el tiempo fluyendo ante tus ojos. Juntos cuentan la historia fundamental de Islandia: nacida del fuego y el hielo, marcada por la impermanencia y obligada a convivir con fuerzas más grandes que el ser humano.
Vatnajökull es el glaciar más grande de Europa y cubre aproximadamente el 8% de Islandia. En su interior se pueden encontrar cuevas de hielo. Este glaciar se asocia directamente a Niflheim, el mundo primigenio de hielo en la mitología nórdica. El universo nace del encuentro entre Niflheim (hielo) y Muspelheim (fuego).

Internarse en un glaciar es una de las mejores experiencias que conozco. Armarse de crampones y piolet para caminar sobre el hielo. Perderse en medio de la inmensidad y el silencio. Colarse en cuevas de un azul mágico. Disfrutar de un sueño.

Jökulsárlón es la laguna glaciar al pie de Vatnajökull. El lago del tiempo. Se formó en el siglo XX por el retroceso del glaciar y conecta con el océano Atlántico.

Los icebergs que se desprenden del glaciar flotan lentamente hacia el mar mientras cambian de color, blanco, azul profundo y negro por la ceniza volcánica. Cada iceberg es un testigo de siglos de hielo y un fragmento del pasado.

Seljalandsfoss
Está cascada, de 60m de altitud, se forma por la caída vertical del agua desde un antiguo acantilado de basalto, que fue el borde de un antiguo mar interior. Se encuentra en la Ruta 1 / Ring Road, cerca de Hvolsvöllur y Vík y se puede caminar detrás de la cortina de agua, ofreciendo una perspectiva única. Puedes acercarte también hasta Gljúfrabúi, una cascada escondida cercana.

Skógafoss
Esta es otra de las cascadas más emblemáticas de Islandia, ubicada en la costa sur, y es famosa por su majestuosidad, leyendas y conexiones con la historia y mitología islandesa.

La cascada está cargada de leyendas locales. Según la tradición, el primer vikingo que se asentó en la zona, Þrasi Þórólfsson, escondió un cofre de oro detrás de la cascada. Además, se cree que los arcoíris que aparecen al mediodía son puentes hacia el mundo de los dioses y héroes.
Eyjafjallajökull
El Eyjafjallajökull es uno de los volcanes más famosos de Islandia, tanto por su impacto geográfico como por su repercusión cultural y mediática. Su nombre significa literalmente “glaciar de la isla” y combina elementos de volcán, glaciar y mitología nórdica.
Vík
Vík í Mýrdal, o simplemente Vík, es el pueblo más al sur de Islandia y uno de los lugares más icónicos de la isla. Aunque pequeño, su paisaje, historia y mitología lo convierten en un punto clave en cualquier viaje y en la narrativa cultural islandesa. Vík siempre fue un pueblo pesquero aislado, hasta la carretera costera y la Ring Road. Su iglesia (Vík í Mýrdal Church), situada en la colina, es un símbolo de resistencia y comunidad frente a los elementos.

Su principal atractivo son sus playas de arena negra y los Reynisdrangar, columnas de basalto que, según la leyenda, son trolls petrificados, atrapados al amanecer mientras intentaban arrastrar barcos a la costa. Además, los acantilados de Dyrhólaey son un mirador natural con arco rocoso y nidos de frailecillos.
Svartifoss
Está cascada se sitúa en el Parque Nacional Vatnajökull, dentro del área de Skaftafell, al sureste del país. Svartifoss significa literalmente “cascada negra”. Está rodeada por columnas hexagonales de basalto perfectamente formadas que recuerdan a un órgano de iglesia.
Se llega mediante una ruta de senderismo fácil–moderada desde el centro de visitantes de Skaftafell. El paseo dura unos 45–60 minutos por trayecto.

¿Qué ver en el norte de Islandia?
Akureyri
Se considera la capital del norte islandés. Se sitúa al fondo del fiordo Eyjafjörður y cuenta con unas vistas espectaculares y uno de los jardines botánicos más septentrionales del mundo. Es un buen punto base para explorar el norte del país.
Mývatn
El paisaje de este lago volcánico rodeado de pseudocráteres y campos de lava te hará sentir que estás en otro planeta. Destacan la zona geotérmica con fumarolas, barro hirviendo y colores intensos denominada Hverir o Námafjall, las formaciones de lava con aspecto “fantasmagórico” (Dimmuborgir) y la cueva de aguas termales Grjótagjá, famosa por Juego de Tronos. Los Mývatn Nature Baths son alternativa más tranquila y barata a la Laguna Azul de Rejkavic.
Dettifoss
Dettifoss es considerada la cascada más potente de Europa. Impresionan la fuerza y el ruido. No es elegante, es brutal. Forma parte del cañón de Jökulsárgljúfur, dentro del Parque Nacional Vatnajökull y hay varios miradores (lado este y oeste), con experiencias distintas.
Húsavík
Es un pueblo pequeño y encantador, con un puerto muy pintoresco y altísima probabilidad de ver ballenas jorobadas, minke y a veces ballena azul. Los baños termales frente al océano GeoSea son espectaculares al atardecer.

¿Qué ver en el Oeste y península de Snæfellsnes?
Snæfellsjökull
El cráter del volcán Snæfellsjökull es la puerta de entrada al interior del planeta en la maravillosa obra de Julio Verne. El profesor Otto Lidenbrock, su sobrino Axel y el guía islandés Hans Bjelke descienden por el cráter Sneffels en su Viaje al Centro de la Tierra.
Verne eligió Snæfellsjökull porque Islandia representaba en el siglo XIX el confín del mundo conocido. Sus volcanes y paisajes parecían casi irreales para la Europa de la época y el glaciar aportaba una mezcla perfecta de ciencia, misterio y aventura.
Snæfellsjökull es un volcán cubierto por un glaciar situado en la península de Snæfellsnes, al oeste de Islandia. Con unos 1.446 m de altura, domina el paisaje y, en días despejados, puede verse incluso desde Rejkjavik. Más allá de su belleza natural, Snæfellsjökull ha sido considerado durante siglos un lugar misterioso y simbólico, un punto cargado de leyendas islandesas y un espacio asociado a fuerzas ocultas y lo sobrenatural
Arnarstapi y Hellnar
Arnarstapi y Hellnar son dos pequeños pueblos costeros unidos por uno de los senderos más bonitos de Islandia. Se trata de una caminata fácil (45–60 min) junto a acantilados de basalto y arcos de piedra.
Kirkjufell
Su nombre significa “montaña iglesia”. Tiene una forma cónica perfecta, está acompañada por la cascada Kirkjufellsfoss,y probablemente sea la montaña más fotografiada de Islandia.
Búðir
La famosa iglesia negra de Búðir, aislada frente al mar, sobre playas de arena volcánica y campos de lava lo convierte en uno de los lugares más románticos de la península.
Hasta aquí el post de hoy. ¡Nos leemos en breve!
