Quebrada de las señoritas. Ese nombre me interpela. Hay un recuerdo que no consigo focalizar. Pero sé que tengo que visitar ese lugar.
Entro en Instagram. Busco guías en Uquía. Aparece su nombre: Carolina Condori. Más recuerdos olvidados. Le sigue Gastón Pinella. ¡Ahí está! Escuché su entrevista en Gracias por el Tiempo. Recuerdo que me pareció una mujer con una energía especial. Un motivo más para visitar la quebrada. Enviar mensaje. Perfecto. Mañana nos vemos.

Índice
- Mi visita a la Quebrada de las Señoritas con Carolina Condori
- ¿Cómo visitar la quebrada de las Señoritas?
- ¿Cómo llegar a la Quebrada de las Señoritas?
- ¿Qué saber antes de ir?
- ¿Qué más ver en la Quebrada de Humahuaca?
Mi visita a la Quebrada de las Señoritas con Carolina Condori
La Quebrada y Carolina son inseparables. Como vais a leer, una no funciona sin la otra. Tengo que hablar de ellas en conjunto.
El encuentro
Son las 6.45 de la mañana. He quedado con Josefina, Agustina y Estefanía en Humahuaca. Son las sobrinas de Carolina y mis compañeras en la excursión de hoy. Nos desplazamos hasta Uquía en camioneta. Allí nos espera Carolina, la energía hecha persona. Llega también Hebe, la sexta integrante del grupo de hoy y nos dirigimos hacia la entrada del parque. La puerta aún está cerrada. Pagaremos al salir, pero esta es la mejor hora para visitar la quebrada. Pasamos por un lateral.
Mirador y primera etapa del camino
Iniciamos la visita subiendo a un pequeño mirador, una curiosa formación rocosa colorada, que sirve de ventana. Las luces de la mañana empiezan a bañar los cerros. Tata Inti aparece. Unas vistas espectaculares. “El amanecer es la mejor hora para visitar la quebrada”, nos vuelve a repetir Caro. Por el momento, estamos de acuerdo. Vale la pena el madrugón.

Comenzamos a caminar por el lecho del río, ahora seco. Por el camino vamos descubriendo la vegetación y las aves. Chatas, picaflores, cóndores y águilas habitan el lugar. Pasacana, molle, chañar, distintos tipos de cardones y numerosos yuyos o plantas medicinales. Caro conoce cada planta, sus propiedades y la manera de usarlas. Le digo que si no ha pensado en escribir sus conocimientos. -Sí. Estoy escribiendo, quiero hacer un libro. Llevo 3 años, se tarda mucho-. No te preocupes, sin prisa. Pero espero leer ese libro, que toda esa sabiduría no se pierda.

“Siempre que hablo aparece esa chata. Es alguien que viene a visitarme.” Nos dice Caro.
Mientras avanzamos, Caro nos habla también de su historia y sus orígenes. Ese Condori la delata.—Mis ancestros vivieron siempre en la Quebrada, en Uquía, mucha de mi familia vive aún aquí. Yo viví un tiempo en Brasil y he viajado bastante, pero, al final, decidí volver. Disfruto de mi trabajo y me encanta contar la historia de los cerros, la de mis antepasados y la mía a los turistas-.
Me siento como la guardiana de los cerros y, sobre todo, de sus historias
Carolina Condori
Esas historias han pasado de generación a generación y ahora llegan a nosotros gracias a Carolina. Historias transmitidas mediante palabras y canciones. Esas historias nos acompañan durante todo nuestro recorrido por la quebrada. Esas historias hacen que este sea un día inolvidable.
Primera parada y primera copla
Alcanzamos un pequeño molle que nos da sombra y hacemos un alto en el camino. -¿Os habéis fijado en el camino?- Las últimas lluvias han movido piedras enormes. -La quebrada es peligrosa. Las tormentas crean riadas en minutos. Y, si estás dentro, será muy difícil salír.- Caro habla desde su propia experiencia. Debemos hacer caso a la naturaleza y no desobedecer a los que más saben, los autóctonos y los mayores. -Solo una vez me encontró aquí la lluvia. Un mal presagio. Ya no entro si veo nubes en el cielo-. Por suerte para nosotras, la última lluvia fue hace 4 días y hoy el cielo nos recibe azul y radiante. Gracias Pachamama.

Tras esta historia y enseñanza. Caro nos deleita con la primera copla de hoy. Una zamba que acompaña con su pañuelo. Le canta a los cerros, se dirige a ellos. Y el eco de los cerros devuelve y amplia su voz. Nosotras somos espectadoras de lujo de esta magnífica comunión. Solo podemos escuchar y sentir la emoción. Bravo Carolina.

La historia de la Quebrada de las Señoritas
Seguimos caminando y llegamos a donde la quebrada empieza a estrecharse. Las paredes se acercan. Los colores se intensifican. Rojo, blanco, negro, amarillo… Hemos caminado unos 3 km en ligero ascenso y a casi 3000m de altitud, pero ni el cansancio ni la puna se sienten cuando estás disfrutando.

Llegamos a la entrada de la cueva y, en la sombra, Caro nos cuenta la historia de la quebrada.
“Corría el año 1532 cuando los conquistadores españoles, comandados por Pizarro, llegaron al Perú en busca del oro de las américas. Confundido con Viracocha, el conquistador fue agasajado y compartió tiempo, celebraciones y comidas con los incas, conviviendo de forma pacífica. Poco después, la avaricia ganó y los españoles traicionaron al pueblo inca, asesinando a su jefe: Atahualpa. En ese momento, los amautas, el consejo de sabios inca, decidieron enviar sus riquezas hacia sus territorios del sur para esconderlas. Enviaron las riquezas junto una caravana de llamas y la protección de 40 muchachas virgenes.
Durante el viaje las niñas fueron muriendo de hambre, sed, cansancio o enfermedades. Hasta que solo quedaron 3 señoritas que, desorientadas, perseguidas y sin elección, decidieron esconder sus tesoros y sacrificarse para honrar a la Pachamama. Cortaron sus venas con lajas de la quebrada.
La Pachamama correspondió su sacrifico con cerros colorados por la sangre derramada y cerros blancos para honrar su valentía, bondad y sacrificio”
Historia de la Quebrada de las Señoritas
Geológicamente, se trata de formaciones de roca sedimentaria a las que los distintos minerales de la superficie dan color. Rojo por el óxido de hierro, amarillo por el azufre, blanco por el carbonato cálcico.
El movimiento de placas tectónicas y los siglos de erosión han moldeado cada roca para que ahora disfrutemos de un paisaje de ensueño.

La cueva de la quebrada de las Señoritas
Entramos en esta pequeña cueva. Apenas una grieta en la roca.

Ascendemos durante varios metros por un estrecho pasillo. Menos mal que dejamos las mochilas fuera. Avanzamos hasta encontrar un punto ciego, con un respiradero sobre nuestras cabezas. Se siente la energía del lugar. Nos encontramos en el corazón del cerro.

Iniciamos el descenso
Comenzamos a bajar. El paisaje de la quebrada desde aquí arriba es abrumador. ¡Cómo ha cambiado todo con el avance del día! ¡Qué juego de luces nos tenía preparado! Precioso. Ya os decía que esta era la mejor hora para venir. Confirmamos. Además son las 10 de la mañana y llevamos más de 3h solas en este magnífico lugar. El calor empieza a apretar. Buen momento para iniciar el descenso.

Una pequeña denuncia
El cerro que vemos a lo lejos, tras el pueblo de Uquía, acaba de ser vendido. ¿Cómo es posible? Lo ha comprado un promotor chino que piensa hacer casas y hoteles para 4000 personas. El pueblo está en contra. Van a movilizarse. -Si apenas tenemos agua para los mil habitantes que somos ahora. ¿Cómo haremos cuando seamos 5000?-

El proyecto también asusta a nivel medioambiental e histórico. ¿Cómo es posible que esto pase en la mitad de la Quebrada de Humahuaca, un lugar patrimonio de la humanidad?
Al igual que pude comprobar en Catamarca, las grandes empresas multinacionales hacen peligrar la vida de las comunidades.
La segunda copla
Seguimos descendiendo y, mientras caminamos, Caro entona otra de sus coplas. No queremos dar un paso más. El ruido de nuestras pisadas interrumpe la magia. Solo queremos escuchar en silencio y disfrutar de este momento único. Nosotras, los cerros y el sonido de la voz de Carolina.

El Cañón de las 13 vueltas
Antes de llegar a la salida. Una última sorpresa. ¿Queréis que visitemos el cañón de las 13 vueltas? Por supuesto. Aquí empezamos a encontrarnos con algún pequeño grupo de turistas, pero aún son pocos. Podemos visitar el lugar prácticamente solas.

Este cañón me recuerda mucho a la entrada de Petra. Paredes rojas y lisas moldeadas por el agua. -Ha llovido mucho- dice Carolina. Estoy descubriendo un cañón nuevo. El agua se ha llevado todo el ripio que cubría el suelo y ha dejado al descubierto la piedra rojiza del fondo. Eso sí, también ha creado algunos escalones naturales que hacen que en algunos lugares obligan a pequeños gestos de escalada para avanzar.

Continuamos hasta el final del cañón descubriendo sus espectaculares rincones. ¿Petra?¿Cañón del Colorado? ¿Antílope Canyon? Todos con zonas similares. Todos espectaculares en su singularidad.
El anfiteatro de la Quebrada de las Señoritas
Llegamos al final del cañón, al anfitatro. Allí hay un pequeño grupo de turistas y oigo a uno de ellos decir “que curiosa la señora”. No sabe que está ante historia viva del lugar. Hago mías las palabras de un visitante previo: “Dentro de poco la gente vendrá a verte a ti Carolina, no a la quebrada.” Y si. Como os decía para mí ambas son una. La quebrada tiene parte de Carolina y Carolina tiene parte de la quebrada.

Enseguida nos quedamos solos y Caro nos cuenta la ceremonia de agradecimiento a la Pachamama que se realiza en su casa el 1 de agosto. Una ceremonia en la que la directora es su madre y conservan las tradiciones ancestrales.
La ceremonia de agradecimiento a la Pachamama
El día comienza con la llegada de Tata Inti. En ese momento se retiran las piedras que han estado cubriendo la boca de la Pachamama durante todo el año. Esa boca está en el patio central de la casa y nunca se pasa por encima de este lugar, siempre se rodea. Una vez retiradas las piedras se comprueba que no quede ninguna resto del año anterior, quizá alguna mazorca que no ha sido digerida por la Pacha y se inicia la ceremonia.
¡Pachamama! ¡Santa Tierra! ¡Kusillakusilla!¡Jallalla Jallalla!
La directora inicia la ceremonia con estas palabras de agradecimiento que Caro nos recita casi en trance.

Después cada miembro de la familia hace la ofrenda a la Tierra con las dos manos: maíz, papa, Charki y chicha. Tras la ofrenda, la familia se sienta a almorzar y celebrar mientras se deja que la Pacha haga la digestión. Una vez acabado el almuerzo, se cubre la boca nuevamente con piedras hasta el año siguiente. Solo se alimenta a la Pachamama este día. No se realizan ofrendas el resto de días del año.
La última copla
Para cerrar, Caro entona la copla con la que agradece a la Pachamama. Magia una vez más.

Con la emoción embriagándonos, nos fundimos en un abrazo grupal. Gracias Agustina, Estefanía, Josefina y Hebe por compartir este día. GRACIAS Caro por compartir con nosotras un poquito de tu sabiduría y tu gran corazón.

¿Cómo visitar la Quebrada de las Señoritas
Guías de la quebrada
Es obligatorio realizar la visita con guía. A parte del guía, la entrada cuesta 1000 pesos para argentinos y 1500 pesos para extranjeros.

Después de leer el post, supongo que imaginaréis que mi recomendación es visitar la Quebrada de las Señoritas con Carolina Condori como guía. Para concretar el día y la hora para realizar la visita podéis poneros en contacto con ella por su instagram o su wasap (+54 9 3885709358). El coste del guiado (unas 5h de excursión) a fecha de febrero de 2025 es de 15000 pesos argentinos.
Si no podéis concretar horarios con ella, podéis dirigiros directamente a la plaza de Uquía donde otros guías esperan durante todo el día la llegada de turistas. Suelen esperar a formar un grupo de 8 personas para iniciar la visita y el precio ronda los 8000 pesos para el recorrido corto. Preguntar por el recorrido largo.
Tipo de recorridos
El recorrido largo dura unas 4-5h y es el que nosotras realizamos. Se llega hasta los pies del cerro de las señoritas, se visita la cueva y el cañón de las 13 vueltas. Es una visita muy completa de la quebrada y el que yo recomiendo
El recorrido corto dura entre 1 y 2h y solo se visita la parte inicial de la quebrada y el cañón de las 13 vueltas.
¿Cómo llegar a la quebrada de las Señoritas?
En coche
Una vez en Uquía, deberás tomar el desvío hasta la entrada de la quebrada. Es un camino de ripio de unos 1500m.
En autobús
Deberás tomar uno de los autobuses locales que recorre la quebrada (Panamericana, San José, Evelina o Jama) y descender en la parada de Uquía.
Desde la parada, situada en la ruta, deberás recorrer caminando los 1500m de ripio hasta la entrada de la quebrada. Todo el camino es en pendiente de subida.
¿Qué saber antes de ir?
Lleva zapatillas de montaña, vas a caminar sobre ripio y rocas. Lleva agua y algo para comer (Caramelos,barritas energéticas,frutos secos…)
Cuidado con la altura
La quebrada se sitúa a 2900m de altitud. Sigue las recomendaciones de mis post sobre mal de altura.
Cuidado con el sol
En este lugar y a esta altitud, el sol es muy intenso. No olvides gorra o sombrero y protector solar.
¿Qué ver en la Quebrada de Humahuaca?
El resto de lugares que visitar en la Quebrada de Humahuaca os los cuento en este post.
¡Hasta aquí el post de hoy!
Espero que hayáis disfrutado con su lectura al menos una parte de lo que yo disfruté viviéndolo y escrbiéndolo. ¡Nos leemos en breve!
