Nápoles y Capri. El comienzo y el final de nuestro recorrido por la Costa Amalfitana. El bullicio del Quarteri Spagnoli y el glamour de la isla de Capri. Dos lugares muy diferentes entre sí. Cada uno con sus propias historias. Muchas cosas interesantes para visitar.

Índice
- Antes de ir
- Nuestro recorrido por la Costa Amalfitana
- Nápoles
- Herculano y el Vesubio
- La Costa Amalfitana
- Capri
Antes de ir

¿Cómo llegar?
El aeropuerto de Nápoles cuenta con numerosos vuelos internacionales y low cost.
Para llegar hasta la isla de Capri tendrás que tomar uno de los numerosos ferris que parten de Nápoles, Sorrento o Salerno. También puedes alquilar un velero para recorrer Capri y la costa amalfitana.
Visados, moneda y salud
Italia forman parte de la Unión Europea y del espacio Schengen por lo que no necesitarás visado, podrás pagar en euros y cuentas con la protección de la tarjeta sanitaria europea. Te cuento todos los tips básicos en mi post sobre Apps para viajeros.
Napoles
Nápoles es una ciudad vibrante donde la historia antigua y la vida moderna se mezclan sin filtros.
A la sombra del Vesubio, sus calles caóticas esconden iglesias, palacios y restos del mundo romano.
El mar, siempre presente, marca el ritmo de la ciudad y de su gente apasionada. Aquí nació la pizza, pero también una forma intensa de vivir y sentir. Nápoles no se visita: se experimenta.

Nápoles en un día
Empieza tu día como un verdadero napolitano con un desayuno tradicional. Dirígete a una de las cafeterías locales cerca del centro para disfrutar de un buen café napolitano acompañado de una sfogliatella (el dulce más típico de Nápoles: hojaldrado y relleno de ricotta y frutas confitadas). Tras ello, dirígete hacia la Iglesia de Gesù Nuovo. Muy cerca de ella se encuentra también el Museo Arqueológico Nacional, con una impresionante colección de arte y objetos encontrados en las excavaciones de las ciudades romanas sepultadas por la erupción del Vesubio.

Después camina hacia la Piazza Dante, la Piazza del Plebiscito y el Palacio Real. Aprovecha para perderte por el laberinto de calles que forman Spaccanapoli, el corazón palpitante de Nápoles. Aquí encontrarás tiendas, pizzerías tradicionales y algunas de las mejores escuelas de pizza en la ciudad. Puedes hacer una parada para probar algo rápido, como una pizza margherita o una pizza fritta (pizza frita típica de la ciudad). Sigue tu recorrido por los Quartieri Spagnoli y come en una de las pizzerías históricas de la ciudad.

Por la tarde, sube al Castel dell’Ovo, un castillo medieval que ofrece unas vistas espectaculares del golfo de Nápoles y el Vesubio. Para acabar el día, pasea por el Lungomare (paseo marítimo), cena en una trattoria y toma un aperitivo en alguna de las terrazas de la ciudad.

El Barrio español
Las estrechas y laberínticas calles del Quarteri Spagnoli me recuerdan a las de Alfama o Valparaíso. Aquí todo vale. Ropa tendida en mitad de la calzada. Comida callejera. Cascos en la mano. Un número sorprendente alto de personas en cada Vespino. Murales y graffitis. Es uno de los lugares más auténticos y vibrantes de Nápoles, lleno de historia, vida cotidiana y una atmósfera única. Se encuentra en el centro de la ciudad, cerca de Spaccanapoli, y tiene una identidad muy marcada.

El nombre “Barrio Español” proviene del siglo XVI, cuando los españoles dominaban Nápoles. Durante este periodo, la ciudad fue muy influenciada por la cultura y el poder español, y el barrio se construyó para albergar a los soldados y funcionarios del reino español. Desde entonces, este lugar ha mantenido su aire de vecindad popular, aunque ha pasado por muchos cambios a lo largo de los siglos.
Este barrio es ruidoso, lleno de vida, pero también tiene un aire de vulnerabilidad. Aunque sigue siendo un lugar de trabajo y lucha para muchas familias, también es uno de los sitios más auténticos para explorar el carácter y la cultura de Nápoles. En los últimos años, además, se ha visto un auge de arte urbano. Murales coloridos cubren las paredes, mezclando la tradición napolitana con un toque moderno.

Nápoles y Maradona
Mención especial tiene la figura de Maradona en Nápoles. Más que un mito. Casi una religión. Me atrevería a decir que ni siquiera en Argentina he visto una devoción tan grande por el 10. Maradona no solo es un ídolo del fútbol mundial, sino también una leyenda que dejó una huella imborrable en la ciudad.

Maradona llevó al Napoli a una época dorada que transformó por completo la historia del club y la ciudad. Durante su tiempo en Nápoles, ganó títulos que hasta entonces parecían imposibles para un equipo del sur de Italia. El amor que la ciudad le brindó fue tan intenso que muchas de las calles del barrio San Giovanni a Teduccio y otras zonas de Nápoles se transformaron en verdaderos templos dedicados a él.
Durante las noches de verano, las calles del centro se convierten en un hervidero de personas y música. No puedes irte de Nápoles sin degustar un Aperol Spritz.

Herculano y el Vesubio

Herculano
Al igual que Pompeya, Herculano quedó sepultada por la erupción del volcán Vesubio en el año 79 dC. Cuando el Vesubio entró en erupción Pompeya fue cubierta principalmente por ceniza mientras que Herculano fue enterrada por una avalancha de lodo volcánico muy caliente, lo que selló la ciudad casi por completo. Gracias a esto, en Herculano se conservaron cosas muy poco comunes en la arqueología, como estructuras de varios pisos, madera (puertas, muebles, camas), tejidos o alimentos.

Herculano era más pequeña y rica que Pompeya. Tenía casas lujosas con frescos y mosaicos, baños públicos muy avanzados y villas con vistas al mar. Un ejemplo famoso es la Villa de los Papiros, donde se encontró una biblioteca con rollos de papiro carbonizados, uno de los pocos casos de bibliotecas antiguas conservadas.

Durante mucho tiempo se pensó que la gente había escapado, pero luego se hallaron esqueletos en antiguos cobertizos de barcos, lo que mostró que muchas personas murieron allí mientras intentaban huir por mar.
El Vesubio
Las visitas al Vesubio están fuertemente controladas. Para adquirir las entradas debes visitar la página web del Parque Nacional del Vesubio. Se accede por tramos horarios y si te retrasas 10 minutos, no podrás entrar. Aquí nos ves con nuestra L de Losers tras no lograr acceder al volcán. Tendrá que ser para la próxima.

¿Qué ver en la costa Amalfitana?
Esto empieza a quedar un poco largo así que os cuento todo sobre nuestro recorrido por la Costa Amalfitana en un nuevo post!

Capri
Capri está a unos 20-30 minutos en barco de la costa de Nápoles o de Sorrento. La isla combina una naturaleza exuberante con el lujo, el glamour y el turismo de alto standing.

Además de pasear por sus calles deteniéndote en esos escaparates llenos de cosas que nunca comprarás, es obligatorio tomar un teleférico hasta el Monte Solaro para disfrutar de las vistas y hacer un viaje en barco para admirar los Faraglioni y la Gruta Azul.

No debes perderte tampoco la Piazzetta, el pintoresco pueblo de Anacapri, la Via Krupp y los Jardines de Augusto.

Si tienes más tiempo, merece mucho la pena hacer una pequeña ruta de senderismo hasta el Arco Natural. La caminata es relativamente fácil y puede durar entre 30 y 45 minutos por tramo dependiendo del ritmo. La ruta comienza en Anacapri, es bastante accesible y bien señalizada, pero, como es habitual en Capri, hay algunos tramos empinados.

Un viaje en barco
Encontrarás múltiples ofertas de paseo en barco desde el puerto de Marina Grande o desde Marina Piccola. Los Faraglioni de Capri son uno de los iconos más emblemáticos de la isla y una de las vistas más impresionantes de toda Italia. Estos tres gigantescos pilares de roca emergen del Mar Tirreno, formando una escena natural que ha cautivado a viajeros, fotógrafos y celebridades durante siglos. El Faraglione di Mezzo es famoso por tener un agujero natural en su base, por donde los barcos pueden pasar.
Como os conté en mi post “Tras los pasos de Ulises”, se dice que las sirenas habitaban las aguas cercanas a los Faraglioni. Leyendas que añaden un aire de misterio y encanto a este sitio tan especial.

La Gruta Azul (Grotta Azzurra) de Capri es uno de los fenómenos naturales más impresionantes y famosos del mundo. Este lugar mágico es una cueva marina situada en la costa noroeste de la isla, famosa por sus aguas de un azul brillante que crean una atmósfera surrealista. El efecto de luz azul que hace que la Gruta Azul sea tan famosa es causado por la forma en que la luz solar entra en la cueva al igual que ocurre en la cueva azul de Vis, en Croacia.

La forma más común de llegar a la Gruta Azul es tomar un barco pequeño desde el puerto de Marina Grande, el principal puerto de Capri. Los botes se alquilan en el puerto y te llevarán hasta la entrada de la cueva. El trayecto dura unos 10-15 minutos. Es importante tener en cuenta que el acceso a la cueva es limitado: debido a la estrecha entrada, los barcos deben ser pequeños y no se pueden acceder grandes embarcaciones.
El faro de punta Carena
El Faro de Punta Carena es uno de los faros más importantes y pintorescos de la isla de Capri y se encuentra en la punta suroeste de la isla. Es uno de los lugares que recorrerás en cualquier viaje en barco.

Es conocido no solo por su función como guía marítima, sino también por su ubicación espectacular y sus vistas panorámicas. Su combinación de acantilados, mar y arquitectura clásica hace que sea un destino perfecto para disfrutar del atardecer.

Hasta aquí el post de hoy. ¡Nos leemos en breve!
