Igual que Alicia sin ciudad, ella huía de espejismos y horas de más. La letra de esta canción de Vetusta Morla me atravesó desde la primera vez que la oí. El valor para marcharse, el miedo a llegar.
No se me ocurre mejor tema para la carta de febrero. Os escribo con la mochila casi preparada y mi vuelo a Argentina agendado para dentro de 3 días. Dispuesta a embarcarme en una nueva aventura.
Alicia siempre ha sido uno de mis personajes favoritos. La demostración de que la curiosidad no siempre mata al gato. Esa curiosidad que te invita a descubrir mundos impresionantes. Esa curiosidad que llevó a muchas magníficas mujeres a investigar más allá de los límites impuestos. Este es el humilde reportaje que escribí para homenajear a las mujeres y niñas en la ciencia este 11 de febrero.
Mucha curiosidad tenía también mi tía bisabuela Socorro Martín Rovira. Kosko. Las palabras del Antropólogo Jorge Moreno Andrés en la exposición de “El Cuerpo Errante” retumban en mi cabeza. “La memoria tiene nombre de mujer”. ”La memoria es de quien se para y escucha”. Esas palabras me hacen regresar al relato de mi tía Socorro.
Curiosidad han merecido durante mucho también tiempo las leyendas y tradiciones de mi querida Salamanca. Antes de volar, un par de posts de cercanía. Una despedida salmantina.
Como personajes de Alicia nos presentamos también uno de los años en Ciudad Rodrigo para celebrar el Carnaval del Toro. Este año ha tocado vivir el Peropalo. Disfrutar de esta fantástica fiesta de Villanueva De la Vera. Aquí os lo cuento
El próximo mes os escribiré desde el otro lado del mapa. Os contaré novedades desde mi querido Yacuy. De momento me despido con una de mis frases favoritas.
Dejarse llevar suena demasiado bien. Jugar al azar. Nunca saber donde puedes terminar…