Jugando con el infinito. Este es el título del libro de divulgación matemática que escribió Rózsa Péter en 1943. Rózsa Péter es una de las muchas grandes científicas desconocidas por el público general. Me incluyo en ese público. Su nombre llegó a mis oídos durante las charlas del Muy Interesante Fest. Pendiente tengo hacerme con una copia de este libro. Pero no quería dejar pasar este 11 de febrero sin escribir mi pequeño homenaje a todas esas grandes científicas de la historia. A todas esas mujeres y niñas en la ciencia.

Si te pregunto el nombre de alguna científica famosa seguramente responderás Marie Curie. Si te pido un nombre más quizá se te ocurra Ada Lovelace. ¿Y si te pregunto una más? Puede que Rosalind Franklin asome a tus labios. ¿Y una más? Aquí la cosa ya empieza a complicarse mucho…
Hipatia y Aglaonice
Aglaónice de Tesalia (también conocida como Aganice o Aglaonike) fue una astrónoma y matemática griega que vivió probablemente entre los siglos III y II a.C. Muchas fuentes la consideran como la primera mujer astrónoma registrada en la historia occidental.
Se decía que Aglaónice podía predecir eclipses lunares con gran precisión. En una época en la que la mayoría de la población no entendía los fenómenos astronómicos, su capacidad para anticipar la desaparición de la Luna hizo que muchos creyeran que tenía poderes mágicos o que “hechizaba” el cielo.
En la Antigüedad, Tesalia tenía fama de ser tierra de hechiceras. Debido a su conocimiento astronómico, Aglaónice fue asociada con estas leyendas. De hecho, algunas fuentes hablan de las “hechiceras de Tesalia” como seguidoras suyas.

Hipatia de Alejandría es considerada una de las primeras mujeres científicas documentadas de la historia y un símbolo del conocimiento y la libertad intelectual. Fue matemática, astrónoma y filósofa.
Su labor fue clave en la transmisión del conocimiento clásico. Enseñó filosofía neoplatónica y dirigió una escuela donde acudían estudiantes de distintas creencias y ayudó a perfeccionar instrumentos como el astrolabio y el hidrómetro.
En el año 415 d.C., en medio de tensiones políticas y religiosas en Alejandría, fue asesinada brutalmente por un grupo de fanáticos cristianos. Su muerte simboliza para muchos el fin de la tradición científica clásica en la ciudad. El declive intelectual de la Antigüedad tardía.
Detrás de un gran hombre…
Como en el resto de facetas de la vida pública, muchos de los méritos de grandes mujeres se diluyeron entre los reconocimientos a sus colegas y maridos. “For most of history, anonymous was a woman”. “Detrás de un gran hombre, siempre hubo una gran mujer”.
Con el seudónimo masculino de Casandro Mamés de la Marca y Araioa tuvo que publicar María Andresa Casamayor su libro, el Tyrocinio Arithmetico, en el siglo XVIII. Un anagrama que ocultaba su nombre real a la vista de todos.
Milena Marić, “la mujer de Einstein”
Así conocí la historia de Mileva Marić durante mi recorrido por los Balcanes. “La mujer de Einstein”. En los últimos años, se ha abierto un debate histórico-científico sobre la probable coautoría de Marić en algunas de las investigaciones más importantes de Einstein.

También a la sombra de su marido descubrió el cometa C/1702 María Winkelmann. Su marido admitió que el descubrimiento no era suyo …¡8 años después!
Esther Lederberg
Esther Lederberg contribuyó de forma crucial al descubrimiento del factor F en bacterias y al desarrollo de técnicas clave en genética microbiana. El Nobel de Medicina de 1958 fue concedido a Joshua Lederberg (su esposo) y otros colegas, pero no a ella, pese a su papel fundamental.
Los Nobel que se deben…
Rosalind Franklin fue otra de las grandes científicas de la historia opacadas por sus colegas. En 1952, tras mejorar y ajustar el equipo de su laboratorio gracias a sus conocimientos en cristalografía, consiguió obtener algunas de las imágenes más nítidas hasta el momento de la estructura del ADN. Gracias a estas fotos pudo describir y establecer que sus moléculas se organizaban en forma helicoidal.

James Watson y Francis Crick trabajaban en el mismo laboratorio que Rosalind y emplearon sus imágenes y parte de sus deducciones para publicar en 1953 el artículo que revelaba la estructura en doble hélice del ADN. Solo Watson y Crick fueron galardonados con el premio Nobel de Medicina.
Algo similar le ocurrió a Lise Meitner, co-descubridora de la fisión nuclear. Aunque su colega Otto Hahn recibió el Nobel en 1947 y no nombró a Lise, su papel fue crucial para explicar el fenómeno.
Chien-Shiung Wu demostró experimentalmente que la paridad no se conserva en interacciones débiles, un hallazgo revolucionario en física. El Nobel de Física de 1957 fue otorgado a Lee y Yang, quienes formularon la teoría, pero no incluyó a Wu, que realizó el experimento decisivo.

Como estudiante de doctorado, Jocelyn Bell Burnell descubrió las primeras señales de púlsares en 1967. El Nobel de Física de 1974 fue otorgado a su supervisor Antony Hewish y a Martin Ryle, pero ella no fue incluida.
Siempre faltó la mitad. Miro atrás y no están las que estaban siempre a un lado, las que siempre faltarán. Mujeres que hicieron historia. Mujeres murieron sin gloria. Buscas referentes en libros y en la escuela no tienen memoria.
Las que faltaron. Mafalda
Referentes
Por suerte, las cosas están cambiando. Celebramos el día internacional de la mujer y la niña en la ciencia. Algunos de estos nombres olvidados empiezan a ver la luz. Se escriben ríos de tinta para devolver una pequeña parte de ese mérito que antes se les negó. Las niñas de nuestro país pueden encontrar referentes femeninos en sus libros. Pero aún queda mucho que cambiar. Esta ilustración tan real y directa de Nahid Zamani sigue encendiendo mi rabia.

Como un rayó de luz en la oscuridad apareció el premio a Maryam Mirzakhani en 2014. Esta matemática iraní se convirtió en la primera mujer galardonada con la Medalla Fields, el premio más prestigioso en matemáticas.
Este es un gran honor. Seré feliz si esto anima a las mujeres científicas y matemáticas jóvenes. Estoy segura de que habrá muchas más mujeres que ganen este tipo de premio en los próximos años.
Maryam Mirzakhani
Es imposible detallar a todas las científicas que han hecho y siguen haciendo muchas cosas y muy bien a lo largo y ancho del planeta. Pero ahí van unos cuantos nombres a tener en cuenta. Pincha en cada uno de los enlaces, ¡sus historias te sorprenderán!
Hildegarda de Bingen; Maria Sibylla Marian; Henrietta Leavitt; Katherine Johnson; Barbara McClintock; Dorotea Barnés; Rachel Carson; Hedy Lamarr; Lynn Margulis; Mary-Claire King; Jane Goodall; Rita Levi-Montalcini; Margarita Salas; Tu Youyou; Jennifer Doudna y Emmanuelle Charpentier; Josefina Castellví; Andrea Ghez; May-Britt Moser; María Blasco; Katalin Karikó; Flora de Pablo; Vera Rubin; Alicia Calderón Tazón…
Qué la curiosidad siga guiando nuestros pasos
