Visitar Samaipata

Samaipata te atrapa. Visitar Samaipata es una de las más fervientes recomendaciones de todo aquel que viaja por Bolivia. Y con razón.

Visitar Samaipata
Visitar Samaipata

Samaipata es un pequeño pueblo tranquilo, verde y con un ritmo lento, fresco y conectado con la naturaleza. Un lugar perfecto para perderse, para bajar el ritmo. Los locales se mezclan con los visitantes que, de momento, no son excesivos y se crea un ambiente relajado y casi bohemio.

Calles de Samaipata
Calles de Samaipata

Índice

¿Cómo llegar a Samaipata?

Trufi desde Santa Cruz

Para llegar a Samaipata desde Santa Cruz hay que tomar uno de los trufas compartidos que salen de distintos puntos de la ciudad. Cuando el coche se llena sale hacia su destino así que procura llegar pronto para no tener que esperar demasiado tiempo para la salida. El camino de los valles cruceños es impresionante y disfrutarás de las vistas durante todo el viaje pero evita viajar en la época de lluvias ya que hay numerosos derrumbes y cortes de rutas.

Trufis en Samaipata
Trufis en Samaipata

El precio del Trufi desde Santa Cruz hasta Samaipata es de 45 Bolivianos por persona. Algunas de las empresas que hacen esta ruta son El Fuerte (+59174611495/ +5967717774), el Samaipateño (+59168786004/ +5976633391) o Expreso Samaipata (+59171355988).

Para hacer el trayecto entre Samaipata y Sucre si podrás encontrar autobuses. En Samaipata algunas personas anuncian venta de billetes. Otra opción es Reservarlo online mediante Tickets Bolivia.

Comer, beber y dormir en Samaipata

Para dormir , no puedo menos que recomendaros el hostel Andoriña. Un lugar con muy buena relación calidad-precio que cuenta con dormitorios compartidos y habitaciones privadas. El patio central es un lugar perfecto para empezar y acabar el día. Las conversaciones con Dorita geniales y sus desayunos, deliciosos.

Andoriña hostel
Andoriña hostel

Otro lugar que no debes perderte si te alojas en el Andoriña es su mirador. Un pequeño lugar de paz por encima de los tejados de la ciudad perfecto para acabar el día.

Tejados de Samaipata
Tejados de Samaipata

Samaipata es un pueblo bastante turístico por lo que el número de restaurantes se ha multiplicado en los últimos años. Podrás elegir entre muy diversos menús y precios. Es muy recomendable que pruebes la comida en el mercado nuevo. Allí, podrás comer una sopa por 6 bolivianos o un pique macho por 18. En el mercado viejo también encontrarás algunos puestos de comida. Nosotros merendamos un delicioso sonso y un café por 10 bolivianos.

Sopa y pique mancho en el mercado de Samaipata
Sopa y pique mancho en el mercado de Samaipata

También son bastante baratas y con buena calidad las dos pizzerías que probé. La pizzería y Boomerang. Por 60 Bolivianos puedes comer una pizza para dos personas y pedir que cada mitad sea de un sabor. También es un buen lugar para un café y un sándwich La Tipa café bistró y su cartel de Macondo al fondo del patio.

La Tipa Café bistró
La Tipa Café bistró

En la plaza encontrarás La Terraza o el Tía María. Los precios son más elevados, pero podrás encontrar platos bolivianos típicos y de buena calidad. En la Boheme también podrás encontrar sanguches, tragos y los partidos de fútbol de la selección.

El fuerte de Samaipata

A pesar de su nombre, el fuerte de Samaipata no es un fuerte. Es un enorme complejo ceremonial y administrativo construido sobre una roca gigante tallada. Se encuentra a unos 10km de Samaipata y es un lugar poco conocido y poco explotado turísticamente. La entrada para extranjeros cuesta 50 bolivianos e incluye la entrada al pequeño museo arqueológico que hay en el pueblo.

Para llegar, lo más cómodo es contratar un mototaxi que te lleve hasta arriba. Se tardan unos 20 minutos y el precio es de 25 bolivianos. Si queréis hablar con Diego os dejo por aquí su teléfono (+59174932709). Yo decidí bajar luego andando para comer en la zona del Río y visitar el refugio de colibríes. Desde este refugio volví a llamar a Diego y me cobró 8 bolivianos por volver al pueblo.

Fuerte de Samaipata
Fuerte de Samaipata

Es uno de esos lugares con una energía especial. Un lugar con capas de historias superpuestas. Los primeros en llegar y labrar la roca fueron los chanés que dieron al lugar un uso ceremonial y religioso. Después los incas adaptaron el lugar a su sistema administrativo y religioso. Más tarde los españoles también ocuparon la zona.

Balneario mamá Pascuala

No es un balneario sino una pequeña zona del Río en la que podrás relajarte y meter un poco los pies. La entrada cuesta 10 bolivianos y además podrás comprar una cerveza bien fresquita para disfrutar del momento. No olvides los escarpines ya que la zona está llena de piedras.

Mamá pascuala

El refugio de colibriés

Este refugio es un jardín que sus dueños han creado para que los colibríes puedan hacer una parada en su migración. La entrada para extranjeros cuesta 50 bolivianos. Si encuentras la puerta cerrada, llama por teléfono, estarán encantados de abrirte. Es fácil disfrutar de varios de estos pequeños pájaros revoloteando alrededor de los miradores. También verás numerosas mariposas, ardillas y algunos otros pequeños mamíferos.

Refugio de colibríes en Samaipata
Refugio de colibríes en Samaipata

Trekking en Samaipata

Salí de España diciendo que en este viaje no iba a hacer trekkings. Mi tobillo aún está en fase de recuperación. Pero al llegar a Samaipata fue inevitable intentar visitar algunas de sus maravillas naturales. Probamos y según te veas. Y si. Me costó pero disfruté de la montaña como hacía muchos meses que no podía…

Mírame soy feliz
Mírame soy feliz

Guías en Samaipata

Samaipata es la puerta de entrada al parque nacional de Amboró y desde aquí salen numerosas rutas de trekking. Es recomendable realizar las caminatas con guía. Aunque la señalización es bastante buena, es fácil perderse en el parque. Yo realicé el trekking de los Helechos con Roberto Carlos, de el Caminante (+59167879422) y es muy recomendable. Algunos de mis compañeros repitieron y realizaron con él también el Codo de los Andes.

Si no encuentras salidas para los días que visitas Samaipata puedes preguntar también en Kaleidoscope, Chané tours o Nextours.

Roberto Carlos, el guía de El Caminante
Roberto Carlos, el guía de El Caminante

El codo de los Andes

El Codo de los Andes es una de las rutas de trekking más famosas en la zona. Llegué a Samaipata aún con mi lesión de tobillo muy reciente y no me atreví a realizar esta ruta.

Se trata de un recorrido de montaña con vistas espectaculares del final de la cordillera de los Andes. Es literalmente el punto donde los Andes “terminan” hacia el este, por eso el paisaje es tan dramático. La longitud del recorrido es de entre 10 y 15km y la dificultad es de moderada a difícil.

El bosque de Helechos Gigantes y el parque nacional Amboró

El Parque Nacional Amboró es uno de los lugares más espectaculares de Sudamérica. No es solo un parque: es un punto donde se encuentran tres grandes ecosistemas, lo que lo convierte en un auténtico “cruce de mundos”. Amboró está en una zona de transición entre los Andes, la Amazonía y el Chaco. Esa mezcla hace que tenga una biodiversidad brutal.

La ruta por el parque y el bosque de Helechos puede tener distinta longitud y dificultad dependiendo del guía y el grupo. Nosotros hicimos una ruta circular de alrededor de 10km pasando por dos miradores y el espectacular bosque de helechos. Es importante llevar buen calzado y bastones de trekking ya que la zona tiene gran humedad y tiende a estar resbaladiza.

Parque nacional Amboró
Parque nacional Amboró

El bosque de helechos gigantes es uno de esos lugares que parecen sacados de otra era. No es una exageración. Parece que estás caminando dentro de una película de Jurassic Park.

Bosque de helechos gigantes
Bosque de helechos gigantes

Es una zona de bosque nublado húmedo donde crecen helechos arborescentes, es decir, helechos que parecen árboles. Estos helechos existen desde hace millones de años, incluso desde antes de los dinosaurios, y en Amboró han encontrado el clima perfecto para prosperar y llegar a tener varios metros de altura. Es un paisaje que se encuentra en contados lugares del planeta como Amboró, Costa Rica y Nueva Zelanda.

Bosque de helechos gigantes
Bosque de helechos gigantes

Está excursión es muy especial ya que estás caminando en un ecosistema muy antiguo, relativamente poco alterado por humanos y no hay multitudes. Es uno de esos lugares donde entiendes cómo era la Tierra antes.

Parque nacional de Amboró
Parque nacional de Amboró

Ruta Bellavista

Un amigo que había estado en Samaipata unos meses antes que yo me recomendó esta ruta. No es una sola ruta, sino una zona de senderos alrededor de la comunidad de Bellavista, donde también está el acceso al Codo de los Andes. Aquí encontrarás una zona de transición entre la selva y la montaña.

Se pueden realizar caminatas de 3h y también de varios días. Hay menos gente que en rutas más conocidas y también hay un albergue comunitario donde puedes quedarte, lo que permite experiencias más largas en la naturaleza. 

La ruta del Che

Hay viajes que se hacen por paisajes. Otros, por curiosidad. Y algunos, los más intensos, se hacen para entender una historia. La Ruta del Che en Bolivia pertenece a esta última categoría. En esta ocasión, tenía solo una semana libre para recorrer Samaipata y no me dio tiempo a embarcarme en esta ruta. Queda pendiente para la próxima.

La Ruta del Che no es un viaje glorificado. Tampoco es un recorrido turístico típico. Es incómodo a veces. Porque te enfrenta a preguntas. ¿Fue un idealista o un ingenuo? ¿Un héroe o un estratega fallido?¿Qué significa realmente una revolución?No hay respuestas claras. Y quizás ese sea el punto.

Paisajes de Samaipata
Paisajes de Samaipata

Ernesto “Che” Guevara llegó a Bolivia con un objetivo ambicioso: encender una revolución continental. Su idea era clara en teoría: crear un foco guerrillero que inspirara levantamientos en toda América Latina. Eligió el sudeste boliviano por su geografía: selva, montañas, aislamiento. Un territorio difícil, ideal en su mente, para una guerrilla. Pero desde el principio, las cosas no salieron como esperaba.

Recorrer la ruta del Che en transporte público puede ser complicado. La mejor forma de recorrer estos caminos es alquilar un 4X4 o contratar un tour organizado.

Vallegrande

La primera parada desde Samaipata es Vallegrande, situado a 120km y a una distancia de unas 3-4h por carreteras de montaña. Puedes llegar por tu cuenta en Trufi compartido o en los Minibuses locales (no siempre diarios por lo que es recomendable preguntar el día anterior en la terminal)

En Vallegrande encontrarás el Museo del Che con fotos, documentos y objetos Que te darán un contexto completo de la guerrilla. Aquí se encuentra también el Hospital Señor de Malta, donde exhibieron el cuerpo del Che tras su muerte y el lugar donde estuvo enterrado inicialmente, convertido ahora en un memorial.

La Higuera

El camino hacia La Higuera es largo, polvoriento y silencioso. Parece que el tiempo no pasó. En esta pequeña aldea ocurrió el último capítulo. Puede ser complicado encontrar transporte local para esta parte del camino. Existen camionetas o transporte rural pero los horarios irregulares, a veces solo 1 salida al día. Hay que preguntar en el pueblo. Otra opción es compartir taxi con otros viajeros o contratar transporte local. El trayecto entre Vallegrande y la Higuera es de alrededor de 3h.

El Che fue capturado tras un enfrentamiento en la Quebrada del Yuro. Caminar por la quebrada es una experiencia distinta. No hay grandes monumentos ni estructuras. Solo vegetación, silencio y un sendero que serpentea entre colinas. Se trata de una caminata de 3h ida y vuelta y dificultad moderada. Aquí ocurrió el enfrentamiento final. Es fácil perderse en pensamientos mientras avanzas: cómo fue ese momento, la confusión, el miedo, la tensión. No hay reconstrucciones ni espectáculos. Solo el lugar, tal como es. Y eso lo hace más potente.

Valles cruceños
Valles cruceños

Herido, agotado y rodeado, fue llevado a una escuelita rural. Pasó allí su última noche. Al día siguiente, el 9 de octubre de 1967, fue ejecutado. Hoy, la escuela sigue en pie. Es pequeña, sencilla, casi frágil. Pero el peso de la historia es imposible de ignorar.

Samaipata te atrapa

Samaipata te atrapa. A veces, literalmente. Los derrumbes en la única carretera que llega a Santa Cruz nos impiden volver a la capital. Tampoco circulan los buses que llegan hasta Sucre. Me cruzo con caras conocidas en cada rincón de la ciudad. Todos seguimos aquí. Thea se va a visitar un refugio de fauna. Álex, Harry y Sam se apuntan a una cata de vinos. Tomás, Carla y yo aprovechamos la cocina del mercado nuevo. Papas fritas, arroz, pimiento, cebolla, carne y chorizo. El famoso pique macho. De postre, un helado de guayaba.

Helado artesanal en el mercado de Samaipata
Helado artesanal en el mercado de Samaipata

Dorita, la dueña de nuestro hostal, nos va enviando novedades. La ruta sigue cerrada. Hoy todos dormiremos de nuevo en el Andoriña. La luna llena de este 1 de abril acompañará nuestros sueños.

Pero más allá de los derrumbes, Samaipata tiene un aura especial. Es uno de esos pueblos que te invita a quedarte. Muchos viajeros se han instalado aquí a lo largo de los años. Bea llego desde Río para pasar dos días en la zona y ya lleva una semana. “Me veo viviendo en este lugar”. 

25 años hace que Andrés salió  de Holanda. Han pasado ya 11 primaveras desde que visitó su país natal por última vez. Su nacionalidad ya es boliviana. Su hermano gemelo también vive en Samaipata, es el dueño del Serena, otro de los hostales del pueblo. En Europa ya solo vive uno de sus tíos. No tienen intención de volver.

Dorita y Andrés
Dorita y Andrés

Este 2026, el Andoriña cumple 20 años. Dorita y Andrés abrieron este hostal hace ya 2 décadas. “Los primeros viajeros eran muy distintos a los actuales. Llegaban con su carpa y su infiernillo para cocinar. Acampaban en el patio. Entonces solo teníamos 3 habitaciones. Después ampliamos el número de habitaciones , hicimos la cocina y el mirador e incluso nos inscribimos en Hostelworld!”

Dorita en su Andoriña
Dorita en su Andoriña

Dorita gestiona ahora el hotel. Es un lujo conversar con ella. Descendiente de quechuas, viajera y habitante de la tierra. Las charlas se alargan durante horas. Sus consejos y su ayuda en la ciudad son inestimables. ¿Qué decir de su desayunos? Cada día un sabor distinto. Té de cúrcuma, manzana o flor de jazmín. Mermeladas caseras de uva, durazno o frutilla. Fruta, pan caliente, mantequilla y mermelada casera. Una forma deliciosa de empezar el día.

Desayunos en el Andoriña
Desayunos en el Andoriña

Samaipata ha pasado de ser un lugar remoto y prácticamente desconocido, a convertirse en uno de los lugares más turísticos de Bolivia.

Roberto Carlos me cuenta que se fue a trabajar a una fábrica en Santa Cruz. “Había demasiado estrés. Echaba de menos la naturaleza de Samaipata. Volví y hablé con un amigo austriaco, uno de los primeros que hizo caminatas aquí y que ahora se fue para Atacama.”  “Empecé trabajando para otros y luego abrí El caminante. Ahora hay mucha competencia. Todo el mundo hace caminatas. Pero intento que mis excursiones sean distintas y la gente las disfrute.

Roberto Carlos, Tomás y Carla en el bosque de helechos
Roberto Carlos, Tomás y Carla en el bosque de helechos

Y sí. Disfrutamos de un maravilloso paseo entre helechos gigantes. Sentimos que en cualquier momento puede aparecer un velocirraptor entre sus frondas. No en vano estamos en uno de los bosques más antiguos del planeta.

Las últimas lluvias han dejado los caminos llenos de barro. Mi reciente lesión de tobillo no ayuda a caminar por esta resbaladiza zona. Roberto Carlos me anima a continuar. Si vas a poder. Dale. Despacito y con buena letra. Así llegamos a lo más alto del parque Amboro. Las vistas desde aquí son espectaculares. Como ibas a perderte esto? ¡Cuánto echaba de menos la montaña! Mírame soy feliz. Tu juego me ha dejado así…

Parque nacional Amboró
Parque nacional Amboró

Al bajar, Carla nos propone ir a comer un sonso de yuca. Tomás, Roberto, Sofía, Carla y Patricia. Un portugués, dos italianos y dos españolas de camino  al mercado viejo. Nuestras caras lo dicen todo. No hay mejor forma de acabar una caminata. ¡Deliciosos!

Sonso en el mercado de Samaipata
Sonso en el mercado de Samaipata

Puede que uno de los causantes del aura de Samaipata sea su fuerte. Este antiguo santuario prehispánico es la mayor roca tallada en Suramérica. Chanés, incas y españoles conocían su magia. 500 años después sigue sintiéndose su energía.

La luna llena y el fuerte de Samaipata hicieron sus deberes. También la maquinaria que lleva trabajando sin descanso todo el día. Nos informan de que la ruta está abierta y podemos viajar a Santa Cruz. Magnus y yo tomamos uno de los trufis hacia la capital. El tiempo pasa rápido. Las vistas son magníficas y la conversación muy entretenida. 

Luna llena en Samaipata
Luna llena en Samaipata

Pero no todo podía ser tan fácil. Al llegar a la Angostura nos cortan el paso. Ha estado abierto un tiempo pero van a cerrar durante 1h. Toneladas de arena siguen cortando un carril. Las máquinas siguen trabajando. Algunas rocas vuelven a caer. Magnus dedica el tiempo a leer el libro que apenas ha iniciado. The Bolivia reader. Yo aprovecho a escribir estas líneas… 

Samaipata te atrapa.

Samaipata te atrapa…
Samaipata te atrapa…

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