Durante tres días recorrí en moto las montañas de Ha Giang, una de las regiones más remotas del norte de Vietnam. Había ido en busca de carreteras imposibles y paisajes espectaculares. Sin embargo, las fotografías que todavía permanecen son las de las personas que encontré en el camino. Porque, al final, incluso los lugares más difíciles de alcanzar siempre acaban hablándonos de quienes los habitan.























Seguir el camino
Dicen que en Ha Giang terminan los caminos. Para mí fue justo al contrario. Allí comprendí que algunos viajes continúan mucho después de abandonar la carretera. Estas son las crónicas que completan aquella ruta por Vietnam y Camboya.