El Bañado de La Estrella

Si la Ruta 81 es el camino, el Bañado de La Estrella es la pausa. Después de cientos de kilómetros de quebrachales, polvo y pequeños pueblos, el paisaje se abre de pronto en un inmenso espejo de agua donde el monte deja de avanzar y empieza a reflejarse. Allí uno comprende que, en el Chaco, el verdadero arquitecto del territorio nunca fue el hombre, sino el Pilcomayo.

El Bañado de la Estrella
El Bañado de la Estrella

Las Lomitas

Una reunión de tutores Nanum a principios de año me dio la oportunidad de conocer a parte de los componentes de Gran Chaco. Iván, Diego y Paula fueron grandes descubrimientos. Iván es un enamorado de su Formosa natal y regenta en Las Lomitas el camping de El Madrejón. Aparece ante mi la oportunidad perfecta para visitar el Bañado y no la voy a desaprovechar.

No puedo más que agradecer a Iván su hospitalidad y la de toda la familia Morelli. Las excursiones al Vertedero y a Fortín La Soledad, los contactos, los mates, los asados, las historias, las conversaciones, el inolvidable 9 de julio en Bazán… Y, por supuesto, la sonrisa y los abrazos de Balti. Compartir estos días con ellos ha sido uno de esos regalos inesperados que de vez en cuando ofrece el camino.

Regalos del camino
Regalos del camino

El Vertedero

El Vertedero nació como una obra de ingeniería, pero hoy es uno de los mejores balcones sobre el Bañado La Estrella. Allí la Ruta Provincial 28 deja de ser simplemente una carretera para convertirse en un puente entre dos mundos. El del hombre, que intenta ordenar el agua, y el del Pilcomayo, que cada año recuerda que sigue siendo él quien decide el dibujo del paisaje. Desde el puente, los troncos secos de los champales emergen del agua como un bosque sumergido y uno comprende que, en el Chaco, incluso las obras humanas acaban formando parte de la naturaleza.

El vertedero
El vertedero

Abandonamos el coche y comienzo a caminar junto a Pablo, Iván y Balti. Acompañados únicamente por el mate y los gritos del chajá. Garzas y biguás cruzan el cielo mientras, entre los chámpales, asoman los largos cuellos de los jabirús y el destello rosado de las espátulas. Un yacaré toma el sol sobre el hormigón, indiferente a nuestra presencia. Con permiso de los cielos de Dragones, al otro lado del puente nos espera uno de los atardeceres más hermosos que recuerdo en el Gran Chaco. El agua se convierte en un espejo, los árboles dibujan sus siluetas sobre el horizonte y el cielo comienza a cambiar de color. Del naranja al rojo. Del rojo al azul. Durante unos minutos cuesta distinguir dónde termina el agua y dónde empieza el cielo.

Atardecer en el Vertedero
Atardecer en el Vertedero

Fortín La Soledad

La Ruta 81 termina por abandonar el ruido de los camiones. A partir de Fortín La Soledad el protagonista vuelve a ser el agua. Un nuevo fortín se convierte en parte importante de mi viaje. Una vez más, los nombres cuentan historias. Este paraje apartado del mundo es el lugar perfecto para descubrir la parte más auténtica del bañado.

Fortín La Soledad
Fortín La Soledad

Una pequeña barca de madera espera nuestra llegada. El sonido del remo entrando en el agua compite con el silencio. Negu avanza por canales casi invisibles y pronto desaparece cualquier vestigio de civilización. Su brújula interna nos guía entre palmeras y camalotes hasta un gran nido de jabirús. Garzas y biguás sobrevuelan nuestras cabezas mientras otras se posan a nuestro lado y Balti se inclina para sentir el frío del agua. 

Garza gris en el bañado de la Estrella
Garza gris en el Bañado de la Estrella

El sol comienza a caer y el agua del “Río de los Pájaros” se tiñe de colores sacados de la paleta del mejor pintor. Por un momento me evado de la realidad. Bajo la cámara. Hay paisajes que primero hay que mirar antes de fotografiarlos.

Cuando ya creemos que el día ha terminado, llega la última sorpresa. Cientos de luciérnagas guían nuestro regreso entre la oscuridad. El espectáculo de luces perfecto para cerrar el día.

Luces y sombras en el Bañado de la Estrella
Luces y sombras en el Bañado de la Estrella

¿Cómo visitar el Bañado de la Estrella?

El Bañado de la Estrella es un humedal vivo, un paisaje que cambia con cada crecida del Pilcomayo. Entre palmares, camalotes y los fantasmagóricos champales —antiguos bosques inundados cuyos troncos secos emergen del agua cubiertos de musgos y enredaderas— sobrevuelan jabirús, espátulas rosadas, garzas, chajás, biguás y martines pescadores.

Chajás vigilando sobre los chámpales
Chajás vigilando sobre los champales

En las orillas, los yacarés descansan inmóviles mientras los carpinchos desaparecen entre los juncos. Y, cuando el monte recupera el protagonismo, aparecen algunos de sus habitantes más esquivos: osos hormigueros, osos meleros, zorros o monos carayá.

Oso melero
Oso melero

La mejor forma de visitar el Bañado es con vehículo propio. El transporte público no llega hasta Fortín la Soledad o el Vertedero y las agencias de turismo y excursiones son aún muy limitadas. Si no dispones de vehículo, puedes llegar hasta Las Lomitas en autobús desde Formosa o desde Salta y, desde allí, tomar un taxi hasta Fortín La Soledad.

Para dormir son dos buenas opciones el Camping El Madrejón en Las Lomitas y el Hospedaje Arco Iris en Fortín Soledad. Si pasas buscas un lugar para cenar, una de las mejores opciones es Bar & Resto Bien Campero.

Camping El Madrejón en Las Lomitas
Camping El Madrejón en Las Lomitas

Para los paseos náuticos desde Fortín la Soledad puedes contactar con Benjamín Santillán o Chilo Ruiz. Desde Las Lomitas, Héctor con su “turismo humedales” ofrece también excursiones privadas al Vertedero y al Parque Nacional del Impenetrable.

Esta vez no pude cruzar el Bermejo hasta el Parque Nacional El Impenetrable. Queda pendiente para el próximo viaje.

Paseos náuticos en el Bañado de la Estrella
Paseos náuticos en el Bañado de la Estrella

¡Hasta la próxima!

Al abandonar el Bañado comprendí una vez más que algunas pausas también forman parte del viaje. Quizá por eso cuesta tanto marcharse de un lugar donde el agua, el silencio y la luz parecen haber aprendido a caminar despacio.

Fortín La Soledad y El Bañado de la Estrella
Fortín La Soledad y El Bañado de la Estrella

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