Volver y volver

Volver y volver. Tras una semana de reencuentros en Buenos Aires, regreso al norte. Tiro de la puerta de la casita de voluntarios de Yacuy. Lo justo para que encaje y me permita girar la llave. Trato de recordar las mañas para abrir y cerrar cada puerta, para encender el fogón de la cocina o para que el agua no llene el suelo del baño mientras me ducho. Todo sigue igual. El ritmo del norte tiene sus tiempos.

Regreso al norte
Volver y volver

Volver y ver que nada ha cambiado. La casa me recibe con sus mañas. También con esa calidez que la convierte en hogar por unos meses. Sobre todo se convierte en hogar gracias a las visitas. Me hace feliz reencontrarme con amigos y compañeros. Sentir que nunca me fui. Las conversaciones fluyen como si nos hubiéramos visto hace una semana. Parece mentira que haya pasado casi un año desde que me fui.

¿Cuánto tiempo te quedas? ¿Tienes ya el cronograma? ¿Cuándo viajas a Victoria? ¿Y a Embarcación? Hay algunas preguntas que no pasan de moda. Y, por supuesto, este año tampoco tengo las respuestas. Dejo que la energía del norte guíe mis pasos.

Recuerdo a Longi en mi última visita a Ávila diciéndome: “desde que te conozco llevas diciendo que no sabes que vas a hacer con tu vida, pero no se te está dando mal”. Y sí, sigo fiel a esa máxima que llevo tatuada en el tobillo. Una espiral que representa el movimiento y la evolución. Dejemos que fluya. Veamos que me depara este regreso al norte.

Volver y volver

Me permito contaros un poco de esta nueva experiencia de 2026 en este diario público. Un diario que contiene algunos de los días más representativos de estos 4 meses viviendo el norte. Una mezcla de sentimientos y vivencias que pueden parecer inconexas. Una mixtura de sensaciones que me llevan a volver y volver a este rincón perdido de los mapas.

Reflexiones “Al sur de la frontera y al oeste del sol”. Murakami escribió el libro. Nico trasladó estas palabras al norte argentino. A mí me encanta esta simbiosis, me permito parafrasear a estos dos genios para firmar mis reflexiones.

Reflexiones al sur de la frontera, al oeste del sol

Para saber la historia completa, te recomiendo visitar mi primer post sobre el Voluntariado en Pata Pila. Allí encontrarás el índice de todo lo que he ido escribiendo sobre mis visitas al norte argentino.

11/3. La llegada a Yacuy

–Te enteraste de que no habíamos enterrado aún al pin-pin y por eso viniste– me dice Azu nada más llegar. “Llegó la mala influencia” contesta Ara. “Habrá que ir a pinpinear el domingo” sigue Pepe. –No teníamos dudas que ibas a llegar para el fin del Carnaval– remata Imelda.

Realmente pensé que este año me lo iba a perder. Llegué a Yacuy dos meses después que en otras ocasiones, pero el Arete también se retrasó. En cuanto pongo un pie en la fiesta, varias manos pintan mi cara de blanco. Me pierdo entre la gente. La música del flautero guía nuestros pasos. ¡El pin pin se baila saltando!

El pin pin se baila saltando
El pin pin se baila saltando

20/3. La Wet

Las lluvias dificultan las salidas a territorio y Jenny me invita a unirme a las jornadas de capacitación para los chicos de Nanum. ¿Por qué no? Siempre es interesante aprender cosas nuevas. Además La Wet es uno de los mejores hoteles de la zona. Hay que aprovecharlo.

Las profes de Flacso son unas cracks y a la vez que aprendemos, nos divertimos saliendo a tiempo de un scaperoom o creando un juego de mesa educativo en el que solo Pao sabe dibujar. “Nos tocó el equipo con menos profes de todos”.

Capacitación Nanum
Capacitación Nanum

Las habitaciones del hotel están rodeadas de un frondoso jardín y una pileta. El lugar perfecto para cerrar la noche con unas cervezas después del asado. Iván me habla de su camping en las puertas del Bañado de la Estrella de Formosa y Diego me invita a recorrer el Impenetrable chaqueño. Me apunto las dos opciones. ¿Quizá sea un buen cierre para este nuevo viaje por el norte? Veremos.

Aunque juntarme con algunos amigos es una de las razones principales para volver. No solo vine a eso. Acompaño a las chicas del equipo de Yacuy en la atención durante un par de semanas. Aquí no es tan emocionante ver que nada ha cambiado. Aquí el ritmo lento del norte es un problema. Algunas comunidades siguen sin agua potable y muchos de los niños continuan con problemas para conseguir turno en el médico o encontrar medicación. Hay que seguir trabajando.

27/3. Los valles cruceños

Después de esta vuelta a la más dura realidad llegan los feriados de Pascua. Aprovecho para evadirme otra vez y me escapo de viaje a Bolivia. Volver a viajar sin rumbo ni horarios. Decidir cada día si quedarme o cambiar de lugar. Conocer gente que fluye con el mismo pensamiento. Organizar viajes futuros para volvernos a encontrar. Superar miedos y volver a disfrutar de la montaña a pesar de que mi tobillo aún da un poco de guerra. Mírame soy feliz, tu juego me ha dejado así…

Los valles cruceños
Los valles cruceños

Regreso de nuevo al norte tras respirar muy y mucho azul clarito en los valles cruceños. Me dirijo hacia Santa Victoria pero la vida tiene otros planes. Un síndrome febril y una sospecha de dengue me devuelven a Yacuy por una semana más. Me muevo como una abuelita de 80 años. Cada vez que me siento y me levanto siento como si me clavaran cristales en las muñecas y las rodillas. Incluso el tobillo pasa a un segundo plano.

Las tardes de relax en el patio de la casita de voluntarios no son tan placenteras cuando son obligatorias. Las agujas del reloj parecen no avanzar. Me acuesto temprano para robarle horas al día. Un poco más adelante la cosa cambia. Puedo dedicarle algo de tiempo a escribir o leer. Así nace “un mandala llamado Suramérica”.

13/4. Santa Victoria

Por fin puedo llegar a Santa Victoria. Yo estoy recuperada pero los caminos siguen embarrados. Los primeros días visitamos las comunidades más cercanas a Victoria y al fin podemos llegar hasta Misión la Paz, El bordo o Magdalena.

En el camino a La Paz me fijo en que han elevado la altura del anillo de contención. Tomy me cuenta más adelante que este año vialidad, provincia y todas las ONGs tenían preparado un plan de contingencia enorme para actuar ante una posible inundación. Nadie quería que se repitiera el caos del año pasado. Por suerte el río se ha portado mejor este año y no se ha necesitado sacar el plan del cajón.

17/4. Magdalena

El viaje a Magdalena siempre es un placer. Atravesar el monte entre plantas de chaguar y palos borrachos es una curita para el alma. Agus acompaña el arte de esquivar pozos y lodo con una maravillosa lista de reproducción que aglutina algunos de los mejores temas del rock nacional. Ciro le cede el paso a Callejeros. Tan Biónica alterna con Patricio Rey y sus Redonditos. Calamaro aparece en escena para hacernos cantar a todas antes de llegar a nuestro destino.

Una vez allí, comienzan a aparecer todos los chicos y también sus mamás. Nadie falta a la atención. Y es que llegar a Magdalena siempre es un placer. Reparto algunos stickers entre los niños más grandes. Van a buscar a sus amigos para que ninguno se quede sin él. Leones, tigres y elefantes azules decoran sus manos. Unos y otros muestran con orgullo su premio. Las pegatinas triunfan en cualquier lugar del mundo.

Figuritas en Magdalena

18/4. Unos choripanes

Llega el fin de semana y es momento para las juntadas. Tomy trae unas chipás para acompañar el mate y ponernos al día. Pao llega de Salta y trae unos choris para la barbacoa. Hago la segunda tortilla de papa desde que llegué a Argentina y, esta vez, la sartén ayuda. La tortilla no se destruye. Choripán argentino, mayonesa de apio, tortilla española y unas cervezas. Un plan perfecto para la noche del sábado.

Choripán argentino
Choripán argentino

21/4. Lluvia y jerarquía

La lluvia amenaza con suspender la reunión de hoy. Los caminos de la Puntana son traicioneros. “Hoy vas a barrear conmigo” me dice Raquel antes de salir de casa. La camioneta patina como si nos moviéramos sobre terreno jabonoso, pero ella conduce sin problema. “Ya son muchos años manejando por los caminos de la región”. Está acostumbrada. Algunos tramos difíciles se pueden evitar tomando escapes alternativos, otros le obligan a encender el 4×4. “La llovizna no estropea tanto el camino. El problema es que se ponga a llover más fuerte y no podamos salir” acaba asumiendo antes de llegar a nuestro destino.

La atención nutricional de hoy será corta. 3 horas atendiendo a niños y mamás antes de “la reunión”. El Cacique ha pedido una reunión para conocer las actuaciones de Pata Pila en la comunidad y saber más de la instalación de el centro Nanum de conectividad.

Atención nutricional en La Puntana
Atención nutricional en La Puntana

Entre dos mundos

Más que de “El cacique”, debería hablar de “los caciques”. Ya os hablé el año pasado del lío de los mil y un caciques en “Entre dos mundos”. Puntana es una de esas comunidades complicadas. Muchos habitantes y muchos referentes. Actualmente cuenta con 32 caciques. 32 personalidades jurídicas viviendo en la misma comunidad. Aunque Marco y Pablo son reconocidos como los “caciques mayores”, todos quieren tener información y participar en la toma de decisiones.

Nos encontramos dentro de las tierras de Lhaka Honhat y eso se nota. Lhaka Honhat es una asociación que agrupa a comunidades indígenas —principalmente de los pueblos wichí, chorote, toba, chulupí y tapiete— que habitan el Chaco salteño. En 2020, la Corte Interamericana de derechos humanos dictó una sentencia histórica que reconoció el derecho a la propiedad comunitaria indígena, y ordenó al Estado argentino entregar un título único de más de 400.000 hectáreas y garantizar derechos vinculados al territorio como acceso al agua, alimentación y medio ambiente sano.

La reunión

–Ya son las 11 – nos reclama Marco, uno de los “caciques grandes”. No tenemos red desde que llegamos a la comunidad y tampoco noticias del equipo territorial. Nati vuelve al espacio Nanum por si acaso se hubieran quedado allí. Iván va a buscar a otros de los caciques. Nosotras nos miramos y pensamos un plan alternativo para ganar tiempo. Falta la llave de la Iglesia y eso nos beneficia. No solo están esperando por nosotras.

Llega la llave. Ya son las 11.30. –Dale. Empiezo hablando yo como directora del equipo local y después cada una presentáis vuestro trabajo– decide Raquel. En ese momento aparece una camioneta. Salvadas por la campana. –Perdón por el retraso. Ha seguido lloviendo y el camino esta feo.– Empecemos.

Las chicas del equipo de Santa Victoria y las directoras regionales presentan el trabajo de Pata Pila. Los 4 caciques que han acudido a la llamada escuchan. La lluvia sigue repiqueteando sobre el techo de chapa de la Iglesia. En el turno de réplica, ellos elevan peticiones y reclamos. Algunos con sentido. Otros con menos razón. La reunión se alarga y la lluvia continúa sonando sobre nuestras cabezas. Cada uno quiere lo mejor para su familia y solicita ciertos beneficios que no es posible asegurar. Al final, parece que el encuentro ha sido útil. Intentaremos trabajar en conjunto.

La recompensa

Salimos de la Iglesia cerca de las 2 de la tarde. No hemos traído comida y los restaurantes del pueblo boliviano al que solemos cruzar para el almuerzo ya estarán cerrados. Sigue lloviendo. Lo mejor será regresar a Santa Victoria. Nuevamente barro, nuevamente caminos alternativos y tracción 4×4. Seguimos patinando en algunas zonas, pero Raquel conduce con el volante firme. Llegamos al pueblo sin mayor problema que encontrar algún lugar abierto para comer. Una milanesa con papas es nuestra recompensa. Cuestión de lluvia y jerarquía.

23/4. Veinticuatro horas en Salta

Antes de viajar a los Valles Calchaquíes para disfrutar de esta cuarta edición de Mirada Calchaquí, hago una pequeña parada en Salta. Llego a la terminal a las 7am y mañana mi bus para Payogasta sale a la misma hora. 24 horas en la capital salteña. 24 horas que quiero aprovechar al máximo.

Mi primera parada este 23 de abril no puede ser otra que la Rayuela. Mi librería de confianza en Salta. Va a ser difícil conmemorar Villalar aquí, pero el día del libro merece su celebración. Tras perderme entre los miles de libros de sus estanterías me quedo con Las invisibles de Inés Brandan para mi y elijo South of No North de Bukowsky para Nahuel. ¡Feliz San Jorge!

24 horas en Salta
24 horas en Salta

Como si no hubiera pasado el tiempo

Después de esta primera visita salteña, me dirijo a encontrarme con Nahuel. Uno de esos locos con los que 24h dan para mucho. Otro de esos amigos con los que el tiempo parece no pasar. Un año después, siento que nos vimos ayer. Un termo entero de mate acompañado de cientos de preguntas de ida y vuelta nos lleva sin darnos cuenta a la hora del almuerzo. Parece que nos vimos ayer, pero tenemos que ponernos al día de todo lo que ha pasado estos meses. La conversación continúa mientras preparamos unas milanesas con papas fritas. Un Quara blanco completa el muy y mucho argentino menú de hoy.

Para la cena una nueva sorpresa. Quedada con los chicos en la cancha. El azul y amarillo de Central es el color predominante. La buena racha del equipo rosarino en la Libertadores la principal conversación. El fuego comienza a convertirse en brasas. Las botellas de Salta Rubia llegan de tres en tres para aprovechar la promo. Los choris están listos. No puede faltar el chimichurri. De nuevo, una cena muy y mucho argentina para cerrar el día entre risas y parrillas. La noche se alarga. Aún quedan un par de cerves de la promoción. Dale. Hasta las 7am no sale mi cole.

24/4. Coplas de Payogasta

Aunque me cuesta despertarme, llego puntual a la terminal. Las historias de Payogasta y los Valles Calchaquíes os las cuento en sus respectivos posts. Todas esas vivencias no caben en estas cortas líneas. Merecen su espacio.

1/5. San José de Yacuy

Regreso de los valles a tiempo para celebrar el patrón de Yacuy. En este post de 2024 titulado Viviendo el norte, os contaba un poco sobre esta fiesta del primero de mayo y su desfile cívico. Este año, además del desfile, los chicos del taller de fotografía, expusieron algunas de sus fotos. Os cuento más de esta experiencia como “profe” en un artículo en el que las miradas van y vienen. Un artículo en el que me he permitido usar una palabra guaraní. Ñamae. Miradas de ida y vuelta.

Ñamae. Miradas de ida y vuelta
Ñamae. Miradas de ida y vuelta

4/5. Embarcación

Las chicas de Embarcación también me tienen reservada una sorpresa. ¡Una nueva mudanza! Por suerte, nos acompañan Lautaro, Pepe y Víctor y el traslado es mucho más rápido de lo que pensábamos.

5/5. Aprendiendo en idioma

Para el martes tenemos jornada doble. Una capacitación de ACV en La Esperanza y la atención en Misión Chaqueña. Me queda grabada la frase de Mario, uno de los referentes, al despedirnos. “Mónica, es un placer escucharte hablar”. Coincido con él. De Moni ya os hablé en este post sobre medicina y artesanía wichí. Ella es originaria de Misión Chaqueña, estudia enfermería en Carboncito y trabaja como intérprete en Pata Pila. Es un placer (y un lujo) escucharla explicar los riesgos del ACV en wichí. Es un placer observar como la comunidad escucha atenta y hace preguntas sobre el tema. La mejor prevención siempre es la educación y éste es un buen ejemplo de ello.

En un momento, Beatriz se separa del grupo. También es estudiante de enfermería y la encargada de redactar el acta de hoy. Aprieto el botón de la cámara. Esa cara de concentración merece ser guardada para el futuro.

Capacitación en La Esperanza
Capacitación en La Esperanza

7/5. ¡Qué viene el Coco!

Mientras Luciana habla sobre la crianza respetuosa dentro del anexo de Cristo Arriba, los niños corren y juegan fuera. Caro se les acerca “–¿A qué estáis jugando? –A las pilladitas. Huimos del Coco. – ¡Qué miedo! – ¡No! El Coco que pone las vacunas –.” No podemos parar de reír. Coco es el nombre del Agente Sanitario del lugar, el responsable de la vacunación.

El niño que se la queda es el Coco y lleva una hoja amenazante en la mano imitando a la jeringa de la vacuna. Todos huyen despavoridos. “¡Vacunado!” Se escucha de vez en cuando. “¿A cuántos has vacunado? ¡A todos!”

¡Qué viene el Coco!
¡Qué viene el Coco!

Con luz propia

Al llegar a la comunidad, en ese mismo anexo en el que atendemos, se encuentran en clase. Varios adultos que no pudieron completar sus estudios de pequeños, acuden para recibir las lecciones de la seño. Hoy tocan sumas para colorear. Escuchan atentos las explicaciones y se disponen a realizar la tarea. Cuando todos se van, Adela adelanta su pupitre hasta primera fila. No ve bien, pero le da vergüenza estar delante de todos. Espera a quedarse sola. El haz de luz se dirige directamente hacia ella. Esas ganas de aprender, esa fuerza de voluntad, esa entereza… Adela brilla con luz propia.

Adela
Adela

9/5. La beca

Hoy las buenas noticias llegan desde España. Despierto con un mensaje de Haydée y una captura de pantalla. “Me complace comunicarte que el proyecto La Oportunidad de Crecer ha sido seleccionado para obtener la Beca de Cooperación de la SEGHNP. ¡Vamos! Como os contaba en “entre dos mundos”: Se necesitan investigadores. Aquí llega mi oportunidad de poner un granito de arena en el norte argentino desde otra de mis grandes pasiones: la investigación. Movimiento y evolución. Aprendizaje y desarrollo. Ciencia.

10/5. El Bermejo

Puente sobre el río Bermejo
Puente sobre el río Bermejo

El Bermejo y el Pilcomayo. Los ríos más importantes del Gran Chaco. Ríos difíciles, salvajes y cambiantes. Ya os hablé de las inundaciones de 2025 en Victoria en “Río Pilcomayo. El río indomable”. Hoy las aguas coloradas del Bermejo cuentan una historia mucho más amable. Una salida entre amigas para disfrutar de su paisaje y su pescado. Elijo comer sábalo. No tiene el prestigio del dorado ni la elegancia del surubí. Y, sin embargo, es quizá el pez más noble de los grandes ríos del litoral.

13/5. Misión Gallardo

Misión Gallardo
Niños de Misión Gallardo

Misión Gallardo es una de esas comunidades pequeñas en las que se respira paz. Una de esas comunidades en las que hay más niños que adultos y todos quieren jugar. Aunque el número de infantes es elevado, solo 7 de ellos están en el programa nutricional. Aprovechamos a realizar los controles de peso y la capacitación de ACV en una visita.

Los niños dan vueltas alrededor de la balanza y la charla ya va a empezar así que les propongo sentarnos en el suelo para escuchar la clase. No hay nada como predicar con el ejemplo. En cuanto me aposento sobre la arena todos se colocan a mi alrededor. Hay que estar atentos. Los más mayores ya se enteran de muchas cosas y pueden ser los primeros en reaccionar ante una emergencia. Siempre es bueno que conozcan donde deben llamar y qué tienen que decir.

Misión Gallardo
Misión Gallardo

14/5. Pesca artesanal

La serendipia, la sincronía o el destino hacen que los sábalos del Bermejo se vuelvan a cruzar en mi camino. Al llegar a casa de Dani vemos a su marido vendiendo pescado en la puerta. Más tarde me contarán que la mujer del camión frigorífico es la dueña de “El Mirador”, el restaurante de la Quena donde estuvimos comiendo el sábado. “Seguro comiste uno de nuestros peces” me dice José. “Después de comer pescado del Bermejo, vas a tener 10 años más de vida” continúa Héctor.

Tras hacer el control nutricional a los más pequeños, empezamos a hablar sobre la pesca artesanal, la asociación de pescadores aborígenes y los problemas que están teniendo. Es un mundo muy interesante. Ojalá pueda acompañarlos al río en la próxima visita. Os contaré todo en un nuevo post.

Sábalos del Bermejo
Sábalos del Bermejo

15/5. Dragones

19/5. Algarrobos, suculentas, bicicletas y una escuela

Carpintero es un pequeño paraje cercano a Dragones. Atendemos bajo la sombra de un enorme algarrobo (en breve os contaré más del interesante proyecto con harina de algarrobo que han iniciado en la Asamblea…). De fondo una enorme suculenta que llama mi atención. Perfecta para las fotos.

Carpintero
Carpintero

Y, de repente, ellos. Me permito aquí copiar las palabras de Marce. Él es parte de esta tierra, sabe de lo que habla. Yo no podría expresarlo mejor.

Julio y Ángel en Carpintero

Llegamos a Carpintero después de almorzar en la escuela de Las Llanas. Pizzas de zapallo y acelgas de su huerta. Huevos de sus gallinas. Una escuela sencilla pero única. Atendemos a los chicos en el patio. Peso, talla y varias consultas de salud. Algunos padres se han acercado hasta aquí, otros acuden solos. Los maestros nos comparten sus dudas y las de los papás. No hay mejor cierre que compartir la deliciosa comida de María. Gracias.

Las Llanas
Las Llanas

20/5. Los mejores cielos del norte están en Dragones

Los mejores cielos del norte están en Dragones
Los mejores cielos del norte están en Dragones

El cierre de hoy tampoco está nada mal. El cielo nos regala un atardecer de ensueño. “Los mejores cielos del norte, son los de Dragones”, contesta Sil a mi storie. Sin duda. Totalmente de acuerdo. Para muestra un botón. Antes de este regalo, visitamos La Victoria. Otra de esas comunidades pequeñas y tranquilas donde es un gusto atender. Mamás con ganas de aprender y chicos con ganas de jugar. La receta ideal.

Inmejorable es también la conexión con las chicas de la Parroquia. Mechi y Vicky trabajaron mucho tiempo en Pata Pila y el engranaje de las dos fundaciones está perfectamente engrasado. Empezamos el día con una capacitación en el centro comunitario. Ni las gallinas querían perderse la clase. Chicken run! Pollitos en fuga es la adaptación del título de esta peli aquí. Junto a “el guasón” o , los títulos argentinos empiezan a perder puntos de vacile frente a nuestros top 3: “A todo gas”, “jungla de cristal” o “Tú a Boston y yo a California”. Así somos. No hay quien nos entienda…

Chicken run!
Chicken run!

22/5. Escapada a Tucumán

Kusilla Kusilla
Kusilla Kusilla

Se acerca el 25 de mayo. Se acerca la fecha que conmemora la independencia Argentina. Aquí las fechas patrias se celebran por todo lo alto y será feriado por lo que decido realizar una escapada a Tucumán. Una visita a Pao y a esta provincia que aún no conozco. También la oportunidad de regresar a mis adorados Valles Calchaquíes. Amaicha, Santamaría, Tafí, San Miguel. Mucho que contar. Tres posts han nacido de estas aventuras. Kusilla Kusilla, Quilmes y Amaicha y de Quilmes a Tucumán.

3/6

En el regreso a Dragones, Marce me pide la cámara. Estupendas sus fotos mientras atendemos. Así parece que al menos laburo un poco.

Atención en Las Llanas
Atención en Las Llanas

5/6. Embarcación

Para mi regreso a Embarcación, las chicas tienen un par de sorpresas. Un taller de fotografía en La Loma y una salida a pescar con Jose Illesca.

6/6. Taller de fotografía en La Loma

Iahin, miradas
Iahin, miradas

El encuentro de fotografía en La Loma me permite reencontrarme con Tati dos años después. Ha empezado a estudiar abogacía y sigue con ese brillo en los ojos tan especial. Un brillo que me capturó desde el primer día. Un brillo y una sensibilidad que se nota también en sus fotografías. Pronto os mostraré alguna. La alumna supera a la maestra. Os cuento más en este post llamado Iahin, la palabra que significa mirada en wichí.

7/6. Un día de pesca en el Bermejo

Nos unimos a José, Luis, Pblo y Hugo en su salida de pesca dominical. Una experiencia para el recuerdo de la que os hablo en este post fotográfico.

Un día de pesca en el Bermejo
Un día de pesca en el Bermejo

12/6. Mi primer festi chaqueño

Este año me perdí los Corpus. Las fechas eran imposibles de cuadrar. Viendo las fotos desde lejos sentí un poco, más bien bastante, de morriña. Para compensar llegó el 102 cumpleaños de Tartagal. Mi primer festival chaqueño.

La serenata del viernes contó con la presencia de una cartelera de lujo. Artistas de renombre nacidos y criados a orillas de Bermejo y Pilcomayo. El Indio Rojas, Cristian Herrera, Lazaro Caballero y el Chaqueño Palavecino pusieron música a la noche en el predio del centenario. Zambas, coplas y chacareras. Risas, fernets con coca y chamamés. Otra de esas experiencias para repetir.

Mi primer festi chaqueño
Mi primer festi chaqueño

15/6. Santa Victoria Este

De regreso a Santa Victoria visito por primera vez la comunidad chorote de La Nueva Merced. Me llaman la atención las sonrisas de las mamás. En el Chaco es donde más se nota la diferencia entre la timidez wichí y la mayor apertura chorote o guaraní.

También es la primera vez que pruebo el café de mistol. Jessi lo compró en una de sus visitas acompañando a los antropólogos del Conicet y he de decir que está muy rico.

Santa Victoria Este
Santa Victoria Este

Esta semana toca también visitar las comunidades del monte. Atravesamos los caminos repletos de chaguar para llegar a Pozo el Toro, pero la lluvia nos impide llegar hasta San Miguel y el Arrozal. En el Chaco los caminos se convierten en trampas rápidamente. La lluvia manda.

21/6. Comienzan las despedidas

Esta es mi última semana en Yacuy. Comienzan las despedidas. Pepe, Azu y Karen organizan un asado para festejar. La hoguera me teletransportar a la noche del 23 de junio. Una celebración de San Juan por adelantado. Hoy también es el solsticio de invierno y el Inti Raymi, la bienvenida del año nuevo andino. Una noche mágica y muchas risas. Yasoropai una vez más chicos.

Comienzan las despedidas
Comienzan las despedidas

25/6. El viaje de voluntarios

Viaje de Voluntarios 2026
Viaje de Voluntarios 2026

La plenitud de la vida

Nini llega a Yacuy unos días antes que el resto de voluntarios. El timing perfecto para ponernos al día, descansar antes de que empiece la locura y hacer una escapada a Bolivia. Una más. Mi pasaporte empieza a coleccionar demasiados sellos de la frontera boliviana pero, por suerte, los gendarmes están de buen humor.

Poco después llegan también Ceci y Mar. Las conversaciones se alargan hasta el infinito. Saltamos de un tema a otro. Libros, música, vivencias. La plenitud de la vida. Una vez más la vida (y Martina) me recuerdan que tengo pendiente leer a Simone.

30/6. Eva y su chaguar

Eva y el chaguar de su jardín
Eva y el chaguar de su jardín

Después de la atención en Puntana, Eva se acerca con dos de sus hijas para ofrecernos artesanía. Tiene chaguar plantado en su patio y nos invita a su casa. Allí nos cuenta que trajeron varias plantas del monte y han ido naciendo más y más. También nos hace una demostración de la extracción de la planta y nos muestra la fibra y el hilado.

1/7. ¡Una flecha!

La Nueva Estrella
La Nueva Estrella

A la vuelta desde misión La Paz hacemos una parada en la Nueva Estrella. Después de las inundaciones del año pasado, se han reubicado más alejados del Pilcomayo. Ceci y Luz se bajan de la camioneta con los títeres en la mano y es imposible no sonreír al ver las caras de los niños mientras llaman a Oso.

Los dibujos de Messi triunfan entre pequeños y grandes. Todos se concentran para colorear a los héroes de la Selección. La sorpresa llega al comenzar con la globoflexia. Uno de los globos pierde aire y deciden hacer una especie de corona con él para aprovecharlo. De repente varios niños comienzan a decir ¡yo también quiero flecha! ¿Flecha? ¿Será espada? No. Nos apuntan con la “corona” y descubrimos que tiene forma de arco. Ni se nos había ocurrido pensarlo. Una vez más se demuestra como se desarrolla las mirada según las vivencias de cada uno.

3/7. Magdalena

Magdalena
Magdalena

Tras la visita a Vertientes, el destino (y el equipo de Santa Victoria) me regala un último día de atención soñado. Ya os he contado alguna vez que Magdalena es una de mis comunidades favoritas. Mamás y niños tienen una luz especial. Nos acompañan Nini, Vir y Sol. Todas las madres asisten atentas al taller de primeros auxilios. Comentan entre ellas en wichi. Esperamos. Y todo is.

Me despido con un nudo en la garganta. ¿Vais a volver? Sí, pero el año que viene. Cada vez cuesta más irse.

4/7. Batucadas, pulseras y banderas

Batucada con piedras
Batucada con piedras

El voluntariado no está completo sin un día de juegos en la plaza de Yacuy. Pulseras, banderas y dibujos de la selección. El partido de ayer contra Cabo Verde fue sufrido y todos tienen ganas de festejar. Me resisto a pintarme la bandera argentina y Lucía y Vale me hacen una pulsera. A eso no puedo negarme aunque estemos en época de Mundial.

Antes de dirigirnos hacia la casa, Emiliano dirige la batucada con piedras. Ya se ha convertido en un himno. Cada vez se unen más chicos. Bravo. Ya en la trasera de la casa bordó, la batucada se transforma en chacareras y zarandeos. El zapateo acompaña los saltos a la soga. Un lujo poder compartir estos momentos.

7/7. Más de cien motivos

Un año más toca despedirse del norte. Es el momento de regresar a casa. También hay ganas de reencontrarse con los que allí esperan. Me despido con una pequeña muestra de los más de cien motivos que me llevan a volver y volver.

Más de cien motivos
Más de cien motivos

Y si quieres saber más..

Dejo por aquí el link a todas las crónicas sobre mis vivencias en el norte argentino.

  1. Longi Herráez Mancebo says:

    Siempre dije que eres una niña grande y encontrarse contigo en el camino es una suerte porque siempre ofreces cosas nuevas.
    Lectura intensa a la vez que engancha para saber que pasará después.
    Transmites mucho contenido pero lleno de emociones que es lo que se queda.
    Volver, volver, fijo que volverás 🥰😘🙌🏽

    • Patricia González Ildefonso says:

      Gracias Longi!!! Muchas gracias por leerme y por esas bonitas palabras. Seguiremos encontrándonos en el camino!

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